El coronavirus provoca una “abrumadora disminución” de la demanda mundial de energía

Las emisiones mundiales de dióxido de carbono caerán a los niveles de 2010

Demanda de petróleo caerá 9.3 MM barriles diarios.

El brote de coronavirus ha provocado una “abrumadora disminución” de la demanda mundial de energía, equivalente al consumo anual total de la India, de acuerdo con un nuevo análisis que caracterizó la pandemia como el mayor golpe al sistema energético desde la segunda guerra mundial.

La demanda de energía en todo el mundo podría caer un 6 por ciento en 2020, dijo la Agencia Internacional de la Energía (AIE) en una revisión anual publicada el jueves. “Vemos una abrumadora disminución en todos los combustibles: petróleo, gas, carbón, electricidad, excepto las energías renovables”, dijo Fatih Birol, director ejecutivo de la AIE, al Financial Times.

La caída reducirá las emisiones mundiales de dióxido de carbono a niveles no vistos desde 2010, con una caída sin precedentes del 8 por ciento en 2020, según el informe.

“La disminución de las emisiones de este año anulará el crecimiento de las emisiones mundiales en los últimos 10 años”, dijo el Sr. Birol. Sin embargo, advirtió que la disminución de las emisiones podría ser temporal sin el apoyo continuo de los gobiernos para las iniciativas ecológicas. “Si no se implementan las políticas adecuadas, podríamos ver un repunte significativo de las emisiones el próximo año”, dijo.

La energía renovable es la única fuente de energía que experimentará un crecimiento este año, según el informe que se basa en datos de los primeros 100 días del año e incluye nuevos pronósticos para 2020.

Las conclusiones ponen de manifiesto el impacto sin precedentes de la pandemia del virus, la cual ha provocado que la demanda de energía caiga abruptamente conforme los países adoptan medidas de confinamiento de la población. Los mayores impactos se han sentido en la economía más grande del mundo.

Aunque la demanda mundial de energía global caerá un 6 por ciento, la disminución prevista en EEUU este año es del 9 por ciento. Se espera una caída del 11 por ciento en la UE. El uso de electricidad sufrirá su mayor declive desde la Gran Depresión de la década de 1930, según la AIE.

El descenso de la demanda de energía este año será mucho mayor que el impacto de la crisis financiera. Esta crisis del coronavirus provocará una destrucción siete veces mayor de la demanda, según el informe, el cual asume que las restricciones de confinamiento se relajarán en los próximos meses.

“Todavía hay un riesgo de pérdidas para nuestras cifras este año y el próximo”, dijo el Sr. Birol. “No sabemos cómo será la recuperación económica”.

La demanda mundial de petróleo disminuiría en una cifra récord de 9.3 millones de barriles por día este año, según estimó la AIE, mientras que el consumo tan sólo en abril fue de 29 millones de barriles por día menos que hace un año.

La disminución de la demanda ha provocado confusión en el mercado del petróleo, donde los precios del crudo Brent la semana pasada cayeron a su nivel más bajo en 18 años y el West Texas Intermediate, la referencia del petróleo estadounidense, cayó en territorio negativo.

Los recortes de producción — efectuados por los productores mundiales de petróleo y las naciones del G20 para apoyar los precios del petróleo y que entrarán en vigencia a partir del 1 de mayo — hasta ahora no han logrado estimular el mercado del petróleo que está en caída libre.

Mientras tanto, la demanda de carbón caerá un 8 por ciento este año, y la de gas natural un 5 por ciento, según el nuevo pronóstico.

El consumo general de electricidad también disminuirá, pero se espera que el consumo de la energía renovable aumente, principalmente debido a los nuevos proyectos eólicos que se están habilitando en EEUU. Debido a que la energía renovable tiene acceso prioritario a la red, su contribución a la producción de energía también aumentará, y la AIE estima que las fuentes de baja emisión de carbono podrían representar el 40 por ciento de la generación de electricidad este año.

Aunque las finanzas de las compañías petroleras ya han recibido un impacto negativo enorme en el primer trimestre, en el que grandes áreas de producción han sido poco rentables, las compañías de energía limpia han resistido la crisis con mucha más facilidad.

“La industria energética que emerja de esta crisis será considerablemente diferente a la anterior”, dijo el Sr. Birol.