Por qué se ha radicalizado el populismo de derecha

Los gobiernos populistas, desde los de EEUU y el Reino Unido hasta los de Brasil y Hungría, se están volviendo más extremos en el poder

Un mitin político de un partido. (fuente externa)

Me he pasado los últimos tres años tratando de entender el populismo de derecha, pero éste se niega a quedarse inmóvil y ser observado. Los gobiernos populistas, desde los de EEUU y el Reino Unido hasta los de India, Brasil, Hungría y Polonia, se están volviendo más extremos en el poder.

Yo ahora entiendo mejor esta radicalización después de haber leído “The Far Right Today” (La extrema derecha en la actualidad), un nuevo estudio de Cas Mudde, el destacado estudioso del populismo de la Universidad de Georgia, y “Die autoritäre Revolte” (La revuelta autoritaria) del historiador alemán Volker Weiss.

Aun así, ésta es mi columna. Aunque me he apoyado en la erudición y en la percepción de los autores, ellos pudieran estar en desacuerdo con algunas de mis conclusiones.

Primero, definamos los términos. Los “conservadores” son quienes componen la centroderecha tradicional. Los “populistas” (ya sean de izquierda o de derecha) afirman representar, según la definición del Sr. Mudde, al “pueblo puro” en oposición a la “élite corrupta”.

Mientras tanto, la “extrema derecha”, generalmente más pequeña, es violenta y antidemocrática; tomemos como ejemplos a los neonazis y a otros maleantes callejeros.

A menudo, la extrema derecha toma el poder como una coalición conservadora-populista, animada por la extrema derecha. El estudio de caso es la toma populista del Partido Republicano por parte de Donald Trump con el respaldo de la “alt-right”, o la ‘derecha alternativa’.

La centroderecha le da a la coalición votantes, respetabilidad y la mágica palabra electoral: “conservador”. Pero, con el tiempo, los conservadores generalmente quedan marginados conforme el gobierno se radicaliza. ¿Por qué?

• El populismo es mayoritario: una vez que el pueblo ha hablado en una elección o en un referéndum, su voluntad debe cumplirse, rápidamente. Según el Sr. Mudde, los populistas descartan las sutilezas democráticas como “los derechos de las minorías, el Estado de derecho y la separación de poderes”. Los autoritarios ven el mundo en términos de “situaciones de emergencia y excepcionales”, ha escrito el Sr. Weiss; cualquiera que obstruya al “pueblo” debe ser aplastado.

Los tomadores de decisiones de extrema derecha cada vez copian más a Hungría, cuyo partido gobernante, el anteriormente conservador Fidesz de Viktor Orban, ha capturado el poder judicial y los medios de comunicación, y ha construido el primer “Estado radical populista” de este siglo, ha indicado el Sr. Mudde.

Los partidarios del Brexit se están dirigiendo hacia ese camino iliberal: los políticos que en 2016 afirmaban venerar al parlamento británico actualmente amenazan con ignorar la prohibición del parlamento de un Brexit sin acuerdo.

• Los temas populistas — como la inmigración, la islamofobia y el antielitismo — dominan el debate político y, por lo tanto, parecen requerir ser urgentemente resueltos. Los populistas son extravagantes, razón por la cual los periodistas los cubren. Incluso cuando la cobertura es crítica, les proporciona oxígeno. Los partidos rivales — aterrorizados de que los populistas realmente representen al “pueblo” — copian su lenguaje. Los troles en línea mantienen los temas populistas entre los más importantes de la agenda. Es por eso que una “crisis fronteriza” fabricada adquiere prioridad sobre el cambio climático.

• Los mensajes populistas de derecha suelen ser más populares que los conservadores. Durante décadas después de 1945, los grandes partidos en el Occidente se especializaron en cuestiones socioeconómicas. El recuerdo del fascismo los disuadió de vender el nativismo antinmigrante. Una vez que ese tabú se desvaneció alrededor de 2000, resultó que había más votos en el alarmismo acerca de los burkas que en la economía del lado de la oferta. Por esto, los populistas actualmente están devorando a sus socios conservadores. Sólo hay que ver la desaparición de los republicanos de ‘Nunca Trump’; la purga de los personajes conservadores propulsada por Boris Johnson; y el cambio del partido Alternativa para Alemania (AfD, por sus siglas en alemán) del euroescepticismo económico al nativismo.

• El populismo en el poder envalentona a la anteriormente diminuta extrema derecha marginal. Numerosos líderes de extrema derecha parecen asociarse con los extremistas, ha señalado el Sr. Mudde: el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, elogia al gobierno militar; el Sr. Trump retuitea contenido de los troles de la derecha alternativa; y el Partido Popular Indio (BJP, por sus siglas en inglés) hindú-nativista gobernante de India tiene una buena relación con el violento grupo paramilitar RSS.

Bajo el populismo, los periodistas le dan publicidad no acostumbrada a la extrema derecha, incluyendo admirativos perfiles de “fascistas hípster”. Esto ayuda a que las ideas de extrema derecha se vuelvan convencionales. La extremista teoría de conspiración del “Gran Reemplazo” — la cual sostiene que la “élite” (a menudo judía) está reemplazando al “pueblo” con inmigrantes — radicaliza a los votantes.

Después de todo, “el pueblo” debe defenderse o desaparecer. Y la extrema derecha atemoriza a los liberales y a los inmigrantes a través de violentos mítines; de amenazas de muerte; de tiroteos en Christchurch y en El Paso; y de asesinatos políticos (como el de Jo Cox, el británico en pro de permanecer dentro de la Unión Europea, y el de Walter Lübcke, el demócrata cristiano alemán).

Mientras tanto, en un sinnúmero de países, la policía y los servicios de inteligencia están “ciegos de un ojo”, ha indicado el Sr. Mudde: se obsesionan con los terroristas islámicos pero ignoran a los derechistas. Esta inveterada tendencia ha alcanzado su punto máximo en EEUU bajo el Sr. Trump.

• Los tabúes se desmoronan conforme el lenguaje populista se normaliza. Cuando el Sr. Trump se refirió a los “violadores mexicanos” en 2015, fue impactante. Hoy día, la gente apenas se daría cuenta. Los populistas tienen que seguir radicalizando su idioma para continuar recibiendo atención.

• El Sr. Trump y Vladimir Putin protegen a la extrema derecha a nivel mundial. ¿Por qué no radicalizarte cuando EEUU te respalda? Por esta razón Israel aprobó el año pasado una ley que proclama al país como el “Estado-nación del pueblo judío”, convirtiendo a los no judíos en ciudadanos de segunda. El Sr. Trump también se ha convertido en el patrocinador del Brexit: tomemos en cuenta el reciente consejo del vicepresidente Mike Pence a Irlanda de “respetar” la soberanía británica en relación con el tema de la salvaguarda.

¿Qué pasará a continuación? Un escenario es que la radicalización continúe. Una repetición de la “crisis de refugiados” de Europa en 2015 pudiera revitalizar al populismo. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, cuyo país alberga 3.6 millones de refugiados sirios, pudiera lograrlo fácilmente.

La semana pasada, él amenazó con “abrir las puertas” y enviar sirios hacia el Occidente a menos que el Sr. Trump cree la prometida “zona segura” para los refugiados en el norte de Siria. Y cualquier nuevo ataque terrorista yihadista pudiera desencadenar una espiral de violencia y de radicalización al estilo de Weimar. (Los yihadistas y la extrema derecha se empoderan entre sí).

Alternativamente, existe el escenario optimista: el populismo de derecha, el cual es principalmente un movimiento de personas mayores, se extinguirá.

©The Financial Times Ltd, 2019. Todos los derechos reservados. Este contenido no debe ser copiado, redistribuido o modificado de manera alguna. Diario Libre es el único responsable por la traducción del contenido y The Financial Times Ltd no acepta responsabilidades por la precisión o calidad de la traducción.?