No te preocupes, sé feliz (I de II)

Bolsas de valores. Los inversionistas piensan que las acciones son la mejor opción en tiempos de política de expansión monetaria  

Los toros de las acciones a la carga. El promedio industrial del Dow Jones y el índice S&P 500 ambos han logrado máximos históricos a la fecha este año, con los inversionistas disfrutando de ganancias de dos dígitos. Las acciones europeas, como medidas por el índice Stoxx Europe 600, han alcanzado su nivel más alto en casi cinco años.

Entonces, ¿qué está impulsando el rally? No parece ser la fortaleza de la economía mundial. Los datos recientes han sido mixtos. El mes pasado el FMI redujo su pronóstico de crecimiento mundial para el año de 3.5% a 3.3%. Si las perspectivas de crecimiento mundial estuviesen mejorando, uno esperaría que las bolsas de valores de los mercados emergentes tuvieran un buen desempeño también; de hecho, este año han estado planos (ver gráfico). Y los precios de las mercancías usualmente se fortalecen cuando la economía mejora, pero el índice de todos los artículos del The Economist ha caído 3.2% a la fecha este año, con los materiales industriales disminuyendo en 7.1%.

Tampoco lo es el incremento debido a un aumento de los beneficios. Los resultados del primer trimestre de las firmas en el S&P 500 fueron mejores de lo esperado, pero usualmente lo son (gracias a un manejo cuidadoso de las expectativas) y de todos modos solo mostraron un crecimiento de los beneficios de 5.1% comparado con el mismo período del 2012. Si se excluyen las compañías financieras, la ganancia fue de solo 2.6%. En Europa las ganancias del primer trimestre fueron 3% menores de lo que fueron hace un año, o 7.3% si se dejan fuera las empresas financieras, según Morgan Stanley, un banco de inversión.

Quizás la explicación más popular se relaciona al compromiso del Banco de Japón (BOJ) para eliminar la deflación con la ayuda de un gran aumento de la base monetaria. Las acciones del banco han estimulado las esperanzas de que la economía del Japón pudiera emerger de su estancamiento. "Abenomics"1 ha estimulado el crecimiento. Datos publicados por el gobierno el 16 de mayo muestran un aumento del PIB de 0.9% en el primer trimestre, un crecimiento anualizado de 3.5%. El mercado de Tokio ha tenido el mejor desempeño entre los países ricos este año, en términos de moneda local, con un aumento del índice Topix 500 de 46% a la fecha y de 68% en los últimos 12 meses.

Las acciones del BOJ son el más reciente ejemplo de un programa de compra de activos por un banco central. Esos programas empujan hacia abajo los rendimientos de los bonos y estimulan a los inversionistas a comprar activos riesgosos. Pero Hans Lorenzen de Citigroup, otro banco, dice que los programas también reducen el suministro total de activos que los inversionistas privados pueden comprar. Estima él que el crecimiento natural del volumen pendiente de valores financieros se ha reducido en varios trillones de dólares al año, que ha hecho subir los precios.

El alcance del programa del BOJ podría también haber compensado las preocupaciones de que la Reserva Federal podría retrasar sus compras de flexibilización cuantitativa (QE). Lorenzen calcula que el S&P 500 ha subido en más de 70% acumulativamente en períodos cuando el Fed estaba realizando QE y caído en cerca de 15% cuando hizo pausa. Los inversionistas pueden haberse esperanzado, también, de flexibilización monetaria en otros lugares: muchos bancos centrales redujeron tasas en las últimas semanas, incluyendo la eurozona.

La desaceleración de la inflación, mayormente gracias a precios más bajos de las mercancías, ha hecho posible esos recortes. Las expectativas de inflación estadounidenses en el mercado de bonos, como medidas por la brecha entre los rendimientos de bonos convencionales y vinculados a la inflación, han disminuido de 2.64% en septiembre pasado a 2.33%. Mercancías más baratas también actúan como una reducción de impuestos para los consumidores del mundo rico y puede estimular la demanda de otros bienes. A juzgar por los últimos datos de ventas al detalle, el consumo se ha mantenido alto en los Estados Unidos a pesar de los recientes ajustes fiscales allí.

La desaceleración de la inflación, mayormente gracias a precios más bajos de las mercancías, ha hecho posible esos recortes. Las expectativas de inflación estadounidenses en el mercado de bonos, como medidas por la brecha entre los rendimientos de bonos convencionales y vinculados a la inflación, han disminuido de 2.64% en septiembre pasado a 2.33%. 

1 "Abenomics" formado por Abe y economía haciendo referencia a las políticas económicas de Shinzo Abe el Primer Ministro del Japón.

© 2013 The Economist Newspaper Limited. All rights reserved. De The Economist, traducido por Diario Libre y publicado bajo licencia. El artículo original en inglés puede ser encontrado en www.economist.com