Otro veredicto
Justo cuando casi se cerraba el telón en el segundo juicio-espectáculo de Mikhail Khodorkovsky, un ex magnate que es el más célebre prisionero político en Rusia, surgió un extra con un efecto explosivo. Natalia Vasilyeva, una asistente del Juez Viktor Danilkin, quien sentenció que Khodorkovsky es culpable, dijo que el veredicto del juez le fue impuesto desde arriba después que el primer borrador fue rechazado.
Dijo Vasilyeva, quien funge además como secretaria de prensa del tribunal de Danilkin, que durante todo el juicio Danilkin se vio obligado a consultar con la corte municipal de Moscú de mayor jerarquía. Dijo ella que "el veredicto fue dictado por la corte municipal de Moscú, estoy segura de ello". Agregó Vasilyeva, en la entrevista filmada, que la sentencia de 14 años de prisión para Khodorkovsky le fue entregada a Danilkin después que él empezó a leer el veredicto. Danilkin rápidamente rechazó las declaraciones de su asistente. Pero activistas de derechos humanos y miembros de un consejo cívico patrocinado por Dmitry Medvedev, el presidente de Rusia, han demandado una investigación. Y Vasilyeva se queja de intimidación.
El contenido de su declaración no sorprendió a los que vieron el juicio. Como dijo ella, "todo el mundo en la comunidad judicial comprende perfectamente que éste fue un caso manipulado, un juicio predeterminado de antemano". El equipo de defensa de Khodorkovsky alega tener pruebas de que Danilkin fue presionado. En una democracia todo esto hubiese resultado en investigaciones y probablemente renuncias. En Rusia la gran interrogante es por qué Vasilyeva, quien apenas obtuvo su calificación legal en el 2009 después de haber trabajado como cocinera (entre otros empleos) escogió revelar los hechos.
Una explicación obvia -de que ella actuó por su propia cuenta por estar desilusionada con el sistema- parece demasiado improbable para el mundo cargado de conspiraciones de la política rusa. La mayoría de los observadores concuerdan en que la entrevista de 16 minutos debe ser parte de una estratagema más grande. Una teoría es que forma parte de una rebelión de los jueces contra Olga Yegorova, la jefa de la corte municipal de Moscú, quien supervisó el primer juicio de Khodorkovsky. Ella es una figura notoria en el sistema judicial ruso, y ha sido acusada de ejercer presión sobre los jueces de distritos. El veredicto de Khodorkovsky solo será ejecutado después que se haga una apelación a la corte municipal de Moscú. Otra teoría es que podría ayudar a Medvedev a encontrar una solución políticamente aceptable al caso Khodorkovsky.
Durante el Foro Económico Mundial en Davos, él hizo énfasis en que la sentencia todavía no ha sido ejecutada y admitió que sus propios "colegas de alto rango" habían discutido el caso con él. A principios de mes estuvo de acuerdo en que un grupo de expertos legales independientes debían revisar el caso.
El 15 de febrero, Vyacheslav Lebedev, presidente de la corte suprema rusa, sugirió revivir una vieja práctica soviética según la cual la sentencia máxima a una persona acusada de varios crímenes no debe exceder la sentencia dictada por el caso más grave: en el caso de Khodorkovsky serían nueve años. Ya que él ha estado en prisión desde octubre del 2003, esto significaría que debería ser liberado en octubre del 2012, unos cuantos meses después de las próximas elecciones presidenciales.
Cualesquiera que fueran los motivos de Vasilyeva, la respuesta a sus declaraciones dicen algo sobre Rusia. Vladimir Putin, el primer ministro, quien se adelantó al veredicto al llamar a Khodorkovsky un ladrón que debía estar en la cárcel, creyó que los rusos se lo tragarían. Pero el segundo juicio de Khodorkovsky ha demostrado ser menos digerible de lo que él había esperado.
En Rusia la gran interrogante es por qué Vasilyeva,
quien apenas obtuvo su calificación legal
en el 2009 después de haber trabajado
como cocinera, escogió revelar los hechos.
© 2011 The Economist Newspaper Limited. All rights reserved.
De The Economist, traducido por Diario Libre y publicado bajo licencia. El artículo original en inglés puede ser encontrado en www.economist.com
Una explicación obvia -de que ella actuó por su propia cuenta por estar desilusionada con el sistema- parece demasiado improbable para el mundo cargado de conspiraciones de la política rusa. La mayoría de los observadores concuerdan en que la entrevista de 16 minutos debe ser parte de una estratagema más grande. Una teoría es que forma parte de una rebelión de los jueces contra Olga Yegorova, la jefa de la corte municipal de Moscú, quien supervisó el primer juicio de Khodorkovsky. Ella es una figura notoria en el sistema judicial ruso, y ha sido acusada de ejercer presión sobre los jueces de distritos. El veredicto de Khodorkovsky solo será ejecutado después que se haga una apelación a la corte municipal de Moscú. Otra teoría es que podría ayudar a Medvedev a encontrar una solución políticamente aceptable al caso Khodorkovsky.
Durante el Foro Económico Mundial en Davos, él hizo énfasis en que la sentencia todavía no ha sido ejecutada y admitió que sus propios "colegas de alto rango" habían discutido el caso con él. A principios de mes estuvo de acuerdo en que un grupo de expertos legales independientes debían revisar el caso.
El 15 de febrero, Vyacheslav Lebedev, presidente de la corte suprema rusa, sugirió revivir una vieja práctica soviética según la cual la sentencia máxima a una persona acusada de varios crímenes no debe exceder la sentencia dictada por el caso más grave: en el caso de Khodorkovsky serían nueve años. Ya que él ha estado en prisión desde octubre del 2003, esto significaría que debería ser liberado en octubre del 2012, unos cuantos meses después de las próximas elecciones presidenciales.
Cualesquiera que fueran los motivos de Vasilyeva, la respuesta a sus declaraciones dicen algo sobre Rusia. Vladimir Putin, el primer ministro, quien se adelantó al veredicto al llamar a Khodorkovsky un ladrón que debía estar en la cárcel, creyó que los rusos se lo tragarían. Pero el segundo juicio de Khodorkovsky ha demostrado ser menos digerible de lo que él había esperado.
En Rusia la gran interrogante es por qué Vasilyeva,
quien apenas obtuvo su calificación legal
en el 2009 después de haber trabajado
como cocinera, escogió revelar los hechos.
© 2011 The Economist Newspaper Limited. All rights reserved.
De The Economist, traducido por Diario Libre y publicado bajo licencia. El artículo original en inglés puede ser encontrado en www.economist.com