Paradoja de las acciones

Dado que en la República Dominicana no se acostumbra comprar y vender acciones de empresas, usualmente pensamos que la única forma por la que un accionista puede ganar dinero es recibiendo dividendos en efectivo. Si una empresa no paga dividendos, ¿qué motivo tendría alguien para invertir en ella?

La respuesta más elocuente la da la compañía Apple, que es la mayor empresa del mundo por valor de mercado, calculado multiplicando el número de sus acciones por el precio de venta por unidad.

Resulta ser que desde 1995, hace más de quince años, Apple no ha pagado ningún dividendo en efectivo a sus accionistas, pero eso no ha impedido que en ese lapso haya pasado de ser una empresa que perdía dinero, a la compañía más grande de todas, símbolo del avance tecnológico, cuyos productos han revolucionado la forma en que las personas se comunican y transformado sus estilos de vida.

La solución de esa aparente paradoja está en la revalorización de las acciones, 45% en lo que va del año, que se cotizan hoy a cerca de 600 dólares cada una, y se debe a la magia de la oferta y la demanda. Si los propietarios de las acciones no pudieran venderlas, por cualquier razón legal o de mercado, eso no habría ocurrido y el único interés de ellos sería recibir dividendos. Pero dado que pueden venderlas, su ganancia en esos quince años ha sido el aumento en el valor de las acciones que poseen.

Se parece en ese sentido a lo que los dominicanos hacen cuando compran un apartamento. Puede que no les interese tanto lo que reciben como renta si lo alquilan, sino lo que ganan a medida que esa propiedad sube de precio.

Apple, al no pagar dividendos, acumuló la astronómica cifra de US$98 mil millones en disponibilidades líquidas, y decidió ayer dar parte de ese dinero a sus accionistas, por vía de un dividendo trimestral de $2.65 por acción, y mediante una recompra de acciones por US$10 mil millones en tres años.

gvolmar@diariolibre.com