Cate Blanchett, una defensora de los derechos humanos dentro y fuera de la pantalla

Además de ser la creadora de la nueva serie de Netflix ‘Desplazados’, que aborda la realidad que le toca vivir a los refugiados de Australia, la actriz también colabora con la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de la ONU

Cate Blanchett. (Shutterstock)

Hace apenas unos días Netflix estrenó la serie ‘Desplazados’, la cual está inspirada en el reciente endurecimiento de la política migratoria australiana y explora lo que significa perder tu hogar, país e identidad como consecuencia. Desde ya todos están hablando de ella y no solo por la interesante trama que la envuelve, sino también por el hecho de que su cocreadora y coproductora es la actriz Cate Blanchett.

Si bien con esta miniserie de seis capítulos Blanchett, que tiene un papel pequeño en la historia, busca dar visibilidad a la trágica realidad que le toca vivir a 80 millones de personas alrededor del mundo, según datos ofrecidos por la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), su compromiso social de defender los derechos humanos no solo se limita a la pantalla.

Desde el año 2015 la actriz colabora con dicha delegación de la ONU, haciendo un trabajo excepcional que incluso le valió el título de Embajadora de Buena Voluntad en el 2016. En su discurso de ese momento Blanchett dijo estar “profundamente orgullosa” de asumir ese papel, pues entendía que era un momento crucial para estar del lado de los refugiados y mostrarles solidaridad.

La propia actriz ha declarado que su participación activa en la ACNUR fue lo que la llevó a crear, junto a Elise McCredie, la nueva serie de Netflix, que gira en torno a la historia de Cornelia Rau, una ciudadana australiana con problemas mentales que fue detenida ilegalmente en un centro de detención de inmigrantes en medio del desierto de Australia y que aborda problemáticas como las precariedades en las que viven los detenidos y sus años de sufrimiento.

Aunque Blanchett aclara que ‘Desplazados’ no se trata de una historia verídica con personajes reales, asegura que el proyecto conllevó mucho trabajo de investigación para asemejarse lo más posible al drama humano que hay detrás de los refugiados.