Diabetes en niños: cómo prevenirla y cuáles son las señales para detectarla

La prevalencia de la diabletes tipo 2 en edad pediátrica se ha incrementado alarmantemente en los últimos años de forma paralela al aumento del sedentarismo y la obesidad

Hoy, 14 de noviembre, se celebra el Día Mundial de la Diabetes. (Shutterstock)

Los casos de diabetes en niños y adolescentes van en constante aumento, tanto en el ámbito mundial como en el local. De acuerdo a datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Diabetes, Endocrinología y Nutrición de República Dominicana, cada mes se registran entre 10 y 12 nuevos casos de niños con referida enfermedad en territorio nacional. Esto constituye una señal de alarma que pone sobre la mesa la necesidad de educar a la población en general sobre su prevención y detección temprana.

Las estadísticas confirman que la mayoría de los casos corresponde a diabetes tipo 1, que es el más común. Sin embargo, la prevalencia de la diabetes tipo 2 en edad pediátrica se ha incrementado alarmantemente en los últimos años de forma paralela al aumento del sedentarismo y la obesidad en todo el mundo. Así lo expresa la doctora Danae Pérez Balbuena (@visafediabetes01), diabetóloga nutrióloga, quien señala que ambos tipos de diabetes tienen una etiología distinta, por lo que su incidencia debe ser enlazada a factores socioeconómicos, demográficos, ambientales y genéticos de cada persona.

La pandemia del COVID-19, a su consideración, es uno de los factores que ha contribuido al incremento de los casos. “El niño, al tener que quedarse en casa por las medidas restrictivas que llevamos durante largo tiempo, se vio limitado en la actividad física diaria, favoreciendo al sedentarismo, crisis de ansiedad y promoviendo el consumo de alimentos ultraprocesados”, explica. A eso agrega que esto resultó en un aumento de peso y resistencia a la insulina, siendo ambos agravantes de los factores de riesgo de la diabetes tipo 2.

Además del sedentarismo, el sobrepeso y la ingesta de altas calorías, la profesional de la salud indica que el factor hereditario, principalmente de los familiares de primer grado, juega un papel muy importante en el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. El sexo y la raza son otros elementos asociados a la probabilidad de padecerla que cita. Las mujeres, dice, corren más riesgo de desarrollar diabetes por el componente del Síndrome de Ovario Poliquístico, al igual que las personas blancas no hispanas.

Señales de advertencia

Los síntomas para detectar un caso de diabetes en niños o adolescentes, según Pérez Balbuena, son los mismos que se presentan en la población adulta. “El niño puede referir mucho cansancio o decaimiento, además de presentar una necesidad de tomar agua de una forma incontrolable, aumento de la frecuencia de ganas de orinar y una pérdida de peso muy significativa”.

Advierte que con frecuencia estos signos son confundidos con respuestas normales al juego y la actividad física constante. “Estos casos de confusión los veo diariamente en mi práctica clínica y ya cuando el paciente se presenta en consulta solo queda confirmar el diagnóstico con las analíticas correspondientes para luego dar manejo terapéutico si fuese necesario”, sostiene.

Tal y como explica la doctora, el avance científico ha permitido crear moléculas de alta calidad y con protección cardiovascular para tratar la diabetes en edad pediátrica, lo que sirve de apoyo a las tecnologías conocidas, como los sensores de monitoreo continuo de glucosa, que permiten realizar una vigilancia estricta de las glucemias del niño, así como las bombas de insulina. Aclara que la asignación de un tratamiento para el control metabólico va a depender del tipo de diabetes que tenga el niño y de su condición clínica, al igual que como sucede con los adultos.

Un aspecto en el que hace énfasis sobre la detección de la enfermedad a temprana edad es el acompañamiento psicológico. “Cuando tengo la oportunidad de indicar un manejo terapéutico a la población infantil o adolescente siempre resalto la importancia de un buen apoyo psicológico donde se incluye a los familiares. Siempre me detengo a educar a mis pacientes para que sepan vivir con la diabetes”, dice.

Claves para prevenirla

Como punto clave para prevenir que un niño o adolescente desarrolle esta afección Pérez Balbuena cita mantener el peso ideal, lo que se logra promoviendo la actividad regular, que puede iniciar con 30 minutos de actividad cardiovascular tres veces a la semana o con la práctica de algún deporte que le guste al menor. Esa actividad debe complementarse con una dieta equilibrada, lo que implica reducir el consumo de bebidas gaseosas, alimentos con alto contenido de carbohidratos, azúcares añadidas y componentes artificiales.

Su recomendación final a los padres es informarse sobre la diabetes y, a la vez, educar a sus hijos para que tengan conocimiento sobre la enfermedad y la importancia de cuidarse para prevenirla. “El paciente que no se educa no tiene buena evolución de su patología. La educación en diabetes consiste en todo un proceso en el que deben considerarse factores como la edad, escolaridad y capacidad de aprender de la familia”.

Concluye que en el país se hace necesario realizar campañas de concientización alimentaria en colegios, publicidad televisiva y áreas de recreación infantil que sirvan como canales visuales de aprendizaje para los niños.

“La orientación en diabetes es la base principal para identificar las señales de advertencia. Esta orientación debe ir dirigida tanto al círculo familiar como al niño o adolescente para que puedan identificarse las anormalidades que surjan y se logre hacer el llamado de alerta a tiempo” Danae Pérez Balbuena,diabetóloga nutrióloga

Periodista de Revista. Le apasiona escribir sobre salud mental y relaciones de pareja. De no ser periodista, sería psicóloga con un blog.