Diseño-Ficción

Los no lugares nos destinan a espacios insulares donde no se dilucida identidad propia o colectiva

Esta imagen alude a la frase: “La no función de los órganos sensoriales los atrofia”, de Bruno Munari.

Conforme subíamos, se abrían las puertas y pasábamos del hermetismo medieval al más extremo de los minimalismos; del romance marroquí al misticismo budista; del colorido mexicano al ascetismo de unConstrucción de la utopía

 

A veces los usuarios se acostumbran a no explorar nuevas alternativas, porque los arquitectos y diseñadores no estimulan la posibilidad del cambio en sus propuestas. Al proveer respuestas inalterables acerca de lo que es habitar, y ante la promulgación estricta de lo que definen como diseño, estos profesionales reencuentran algo del sentido de su propia profesión en la transferencia de esa convicción a sus clientes; y estos, a su vez, experimentan el placer de la verificación cuando reconocen la misma rigidez en el interior de otras casas.

 

El mito domótico

Hay quienes postulan que los avances en inteligencia ambiental supondrán el fin de los problemas del hábitat. Este campo de investigación emergente incentiva la creación de espacios “inteligentes” que interactúen con los seres humanos a través de bio-sensores, proveyendo servicios solicitados o sugeridos.