En Constanza, ¨Casa Fría¨ de nombre, pero con calidez de apellido

Una infraestructura con volúmenes puros y simples, pero revestidos de color y calidez.

En este salón se entremezclan modernos elementos de construcción (como el acero galvanizado en las paredes y el piso de cemento blanco pulido) y las piezas rústicas y campestres que aportó Fernando Leo en el diseño interior.

“El diseño es un reflejo sin filtro

 

El estilo arquitectónico de Casa Fría difiere del que presenta la mayoría de las infraestructuras circundantes, ya que su configuración es una respuesta precisa a un vasto y minucioso estudio de esa zona montañosa, según explica su joven artífice. Entre los materiales utilizados por Suriel Suazo en esta obra se destacan: el acero galvanizado, que reviste algunas de las paredes y que consigue un reflejo metálico borroso; la tabla de palma, que emula la textura más recurrente de las casas campestres dominicanas; el piso de cemento blanco pulido, que prodiga un aire industrial; y la grama, que brinda una solución ecológica en las áreas exteriores.

Como contraparte de este particular sello arquitectónico entró en juego la veteranía del diseñador de interiores Fernando Leo, quien siempre ha tenido –y tiene- por lema: crear ambientes agradables, espacios habitables y estancias cargadas de color y de frescura.

Así, a modo de equilibrio y balance, Fernando entró en acción al insertar elementos propios tanto de la tendencia decorativa campestre, como de la rústica. Por eso añadió toques de naturalidad a través de telas estampadas y coloridas; de bordados y encajes; y de muebles tradicionales, artesanales y campestres. ¿El resultado final? Casa Fría, en Arroyo Frío, se tornó más que cálida…