La gran fiesta del vino
Para conocedores, coleccionistas o aficionados. Para los que solo lo disfrutan y no saben mucho, no importa. El único requisito aquí es tener pasión por el vino. La Gran Cata, organizada por El Catador, llega a su séptima versión. ¿Vas?
El buen juicio de Piero Bonarelli, director general de ventas de El Catador, República Dominica y Puerto Rico, comparte un nivel de afición y de cultura sobre el vino superior a casi la de todos los países de Latinoamérica, incluyendo aquellos productores de vino como Chile y Argentina. “Quizás no en el pueblo, pero en ciertos niveles: el que consume y es cliente de tiendas, de marcas importantes, el que en los viajes visita bodegas y toma vino en restaurantes”. A eso se refiere dejando mostrar su orgullo. Reconoce que a muchos les cuesta creerlo, pero él, a pesar de ello, se atreve a afirmarlo. Y no solo eso. Una prueba de que cree en el consumidor local es La Gran Cata, evento que describe como “la gran fiesta del vino”. Antes se sabían de memoria los nombres de los coleccionistas y aficionados. Ahora son “miles y miles”. Perdió la cuenta. Lo que significa que los dominicanos somos fruto de una buena cosecha que se inició más o menos en los años ochenta y que cobró fuerza a finales de los 90. Como sucede con el buen vino, se puso mejor con el tiempo. Tanto que eventos como éste se van puliendo en vista de que las exigencias de los “catadores” son cada vez mayores. La gente sabe admirar las cualidades de lo que toma y, por eso, esta Gran Cata quiere brindar, de entre los mejores, lo mejor.
En las versiones anteriores, comenta Bonarelli, ofrecían muchos vinos de una bodega. Ahora solo servirán los vinos tops de una casa vinícola. Serán cincuenta bodegas de vinos. Cada una ofrecerá tres, cuatro o cinco. Por eso, habrá unas 150 variedades. Encima, hay un plus. “La ‘gran’ diferencia es que quienes van a servir los vinos son los mismos productores y dueños de bodegas que viajan de todas partes del mundo para venir a encontrarse cara a cara con sus clientes”, asegura Bonarelli
Y como la calidad es el eje central de esta séptima edición de la Gran Cata, también han decidido poner un límite de asistentes. Lo que buscan es que quienes asistan al Garden Tent de El Embajador disfuten de más de espacio. Estiman un promedio de 800 personas. Una cantidad adecuada para que quienes se den cita reciban un trato más personalizado. Que no te avergüence no ser un experto(a). Se trata de un evento social que se presta para compartir en un ambiente de primera, con buena música comida. El anfitrión será el vino.
CoordenadasLa Gran Cata se celebrará el miércoles 18 de noviembre a partir de las 7:00 pm (hasta que el cuerpo aguante). No habrá venta de taquillas en las puertas.
Foto: FotoRuido