La tarea de querernos...tal y como somos
Este 15 de noviembre es un día para quitarnos las máscaras de los prejuicios y derribar los muros que nos separan. Estamos en la Temporada del Cariño.
“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”. Así reza el primer artículo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Anclados a ese principio nos atrevemos a decir que convivir en armonía es una orden. Fundaciones como Quiéreme como Soy, movidas por ese ideal, se disponen a llenar, no solo el Estadio Quisqueya, sino todos los corazones de República Dominicana de amor. De ese que no hace distinciones de color, condición física, social y económica, ideología o sexo. Este 15 de noviembre es un día para quitarnos las máscaras de los prejuicios y derribar los muros que nos separan. Estamos en la Temporada del Cariño.
La versión 2015 de la Temporada del Cariño, organizada la fundación Quiéreme como Soy, será a beneficio de ADOSID (Asociación Dominicana de Síndrome de Down), Centro de Educación Especial Catalina de San Agustín (CEECSA) y Manos Unidas por Autismo. Para ello entrevistamos a María Esther Valiente de Villanueva, la hermana Olga y Odile Villavizar, dirigentes de dichas entidades respectivamente. Esas caras que nadie ve y que son las que, como muchas otras, donan su vida para que esos niños y niñas con capacidades especiales no solo reciban lo que necesitan para desarrollarse, sino para que también puedan ser incluidos dentro de la sociedad. Las palabras sobran, pero esta es nuestra manera de reconocer su dedicación y lograr que en medio de tanta oscuridad se encienda una luz.
María Esther
Valiente de Villanueva
(ADOSID)
Lleva 17 años ligada a esta institución sin fines de lucro de manera muy activa. De hecho, su hijo Oscar Luis fue, como ella misma lo explica, la chispa que encendió Quiéreme como Soy. Cuenta que en sus 23 años de fundada (1992) ha sido de mucha ayuda para su familia. Desde el primer evento, ha sido una de las entidades seleccionadas para recibir donaciones. De hecho hay proyectos que trabajan de forma conjunta: “A la fecha, con los aportes recibidos, hemos adecuado a nuestras necesidades una casa en Gazcue donde nos ubicamos actualmente. Con el donativo del primer evento pudimos completar el 50% de los trabajos que nos faltaban. Ahora estamos trabajando un proyecto en un solar por la Avenida Jacobo Majluta, próximo a la estación del metro de Villa Mella. Para este proyecto ya hemos recibido de QCS un 20% del presupuesto del mismo”, afirma.
¿Su mayor desafío como institución?
“Sobrevivir a lo largo del tiempo siendo manejada por madres y padres que por amor al prójimo dedican su tiempo y su esfuerzo para que personas de escasos recursos tengan en Adosid un espacio acogedor donde se comparte con personas en iguales condiciones, puedan ver que hay una esperanza y que sus hijos pueden ser trabajados en base a sus capacidades una vez son atendidos con amor y respeto”.
Odile Villavizar
Manos Unidas por Autismo
Todo comenzó en el 2007. No había local, pero sí una gran voluntad por empujar un sueño: el de dar a conocer un síndrome hasta el momento un tanto desconocido en la sociedad, y ayudar a quienes lo padecían. Fue así como Odile Villavizar, armada de valor y teniendo como único recurso el amor por sus hijos, decide formar lo que es hoy Manos Unidas por Autismo, una fundación sin fines de lucro que se presta a ayudar a las personas con autismo y Asperger. Odile, que sabe en carne propia lo que es convivir con eso, pues es madre de dos niños autistas, que tienen ahora 16 y 12 años, en su deseo por sacar adelante su proyecto, se acerca a los ejecutivos de QCS en su primer encuentro y, para su sorpresa, fue seleccionada. A partir del 2011 forma parte de las fundaciones que de manera fija recibe donaciones.
“Agradezco sinceramente que hayan creído en mí, porque cuando me conocieron no tenía nada, ni una estructura, solo era una mujer decidida con un sueño”, nos confiesa Villavizar, que apenas hace dos años tiene el local de la fundación, cuya construcción, en un 80%, fue gracias al soporte de Quiéreme como Soy. Afirma que han recibido más ayuda de ellos que del Gobierno. Actualmente, Manos Unidas por Autismo ayuda a 115 personas, entre los que se encuentran niños y adultos mayores. Su meta es trabajar por la inserción laboral y social de jóvenes adultos. Que los niños(as) se integren en las escuelas. Sabe que lo que sucede no es real, pero van caminando. Y ese es su propósito. Trabajar sin detenerse.
Hermana Olga
(CEECSA)
Las Hermanas Misioneras del Sagrado Corazón dirigen El Centro de Educación Especial Catalina de San Agustín, destinado para niños y niñas, en edades de entre 5 a 15 años, que tengan alguna condición especial, tanto física como mental. A través de la pastoral social de la Parroquia Divino Niño Jesús entran en contacto con Quiéreme como Soy para, de inmediato, unirse al proyecto que busca ofrecer una infraestructura digna: “que responda a las necesidades y la demanda de una lista de espera de familias que están solicitando cupos para nuestra escuela”. Gracias a QCS han logrado acondicionar el terreno donde se llevará a cabo la nueva construcción del centro, lo que consideran su mayor desafío.
Según nos comenta la Hermana Olga, una de las religiosas que trabaja en esta entidad, su deseo es que los niños, niñas y adolescentes sean tomados en cuenta en los diferentes estamentos de la sociedad y que, a su vez, haya una mayor sensibilidad y responsabilidad con aquellos que tienen necesidades educativas especiales.
Sobre Quiéreme como Soy
Después de dos años, regresan a la capital con su Temporada del Cariño. Pero “error” pensar que sólo hacen eso. Su directora ejecutiva, Nicole Orozco, se encarga de hacer la aclaración: “tenemos tres proyectos fuertes como el Coletour: talleres que buscan sensibilizar y crear conciencia a través de actividades concretas sobre lo que significa tener una necesidad especial.
Hemos alcanzado a unos 18,000 jóvenes en diferentes partes del país. También el programa de inclusión laboral, que busca servir de vehículo para que personas con necesidades especiales cognitivas encuentren oportunidades de trabajo en empresas ordinarias de la República Dominicana. Y, por último, nuestras campañas de sensibilización, las cuales buscan a través de audiovisuales la concienciación social en la población, de manera que provoque una reflexión sobre la aceptación familiar, inclusión escolar, social y laboral facilitando la movilización y participación de una sociedad más equitativa.
El pasado 23 de junio, QCS fue reconocido en Naciones Unidas por la Fundación Women Together, por su dedicación a favor de la inclusión en República Dominicana.
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