Lidiando con tu “Grinch” interior

No, no es cierto que todos amamos y esperamos con ansias la Navidad. Sea por una causa de fuerza mayor o un muy justificado hastío, lo cierto es que a algunos les abruma su llegada. Pero hay formas de llevar la fiesta en paz.

• Apenas comienza a sonar Cima Sabor Navideño y ya el rostro se entruña. “Otra vez se acerca la Navidad”. El suspiro sube junto a la sensación amarga de saber que las emisoras no pueden superar “El santo cachón” o “Volvió Juanita”. Otra vez el ponche, el puerco asado, las guirnaldas, el arbolito y los bombillitos colgando de los balcones.

• “Pero si es una época linda”, escuchas que murmuran a tu alrededor. Todo el mundo está feliz comprando regalos y esperando con ansias la Nochebuena. A ti te parece lo mismo: una excusa para comer de más, para derrochar. Los demás piensan que algo anda mal contigo. ¿Será cierto? ¿Eres una especie en peligro de extinción o hay otros muchos, como tú, escondidos?

• Este artículo es la respuesta a tus “plegarias”. Quienes sienten cierto rechazo hacia la Navidad no son bichos raros. De hecho, según afirma Roxana González, psicóloga clínica, creadora de Terapia Boutique, es bastante común que las personas sientan cierta repulsión por las festividades, eso a pesar de que algunas saben que no existe un motivo aparente que lo justifique.

• Error. Se pueden dar varios factores: que la época les recuerde situaciones de dolor, metas que nunca se lograron o simplemente sea parte de tu personalidad ser “gruñón”. El duelo por el fallecimiento de un ser querido, la separación de una relación amorosa o estar lejos de la familia; los problemas económicos, el fracaso. La especialista cita solo algunas de las causas que provocan dolor y que, por tanto, impiden que quien las sufra esté feliz en esta temporada. Y es que tienen que enfrentar emociones con las que muchas veces les resulta difícil lidiar.

La voz de alerta

Si solamente te molesta lo repetitivas que pueden ser las festividades o la vorágine de consumo que se desata al margen de la verdadera importancia de compartir, no tienes de qué preocuparte. Ahora bien, si tu malestar afecta la relación con tus familiares y les arruina a ellos su celebración; si no te permite desempeñarte en tus labores cotidianas, en el trabajo, o tu forma de ser; si se manifiesta un signo de tristeza tan agudo que te impide alimentarte correctamente, salir de casa, te vuelve irritable o te hace sentir deprimido, es momento de acudir a un especialista.

¿Cómo manejarlo?

Si no quieres parecer el Grinch de la Navidad, la psicóloga Roxana González te recomienda:

• Be real. No finjas estar feliz ni animado. Afrontar lo que sientes es la mejor forma de combatirlo.

• Respeto. Que la Navidad no signifique nada para ti no supone que para los demás no lo sea.

• Elige. No tienes que ir a todos los eventos que te inviten, solo a los realmente importantes.

• Ahorra. Usa la creatividad para regalar o pasar tiempo con tus seres queridos.

Si, en cambio, hay una razón de fuerza que te causa tristeza, estos consejos de una chica con trastorno bipolar, publicados por la BBC, te pueden ayudar:

• Evalúa tu año con la ayuda de un amigo. De seguro te ayudará a ver de forma equilibrada tus aciertos y desaciertos.

• Recuerda que el dinero no es lo más importante. Si no tuviste un buen año desde el punto de vista financiero, enfócate en compartir con tus seres queridos. Nada tiene más valor que dedicar tiempo para ellos.

• Concéntrate en lo bueno. No se trata de un exceso de positivismo, pero contar lo positivo y contar lo negativo como lecciones de vida, ayuda a liberar tensiones.

• Realiza actividades que te hagan sentir útil. Sal de la rutina.

• Si notas que la tristeza solo empeora, acude a un especialista.

¿Quién fue primero?

Es posible que muchos hayan escuchado que el Grinch es el personaje antagónico de la Navidad. Sin embargo, este personaje fue creado en 1957 por Theodor Seuss Geisel, mejor conocido como Dr. Seuss. El Grinch es uno de los tantos personajes infantiles creados por este escritor y caricaturista estadounidense. Sin embargo, podemos decir que el Grinch tiene un antecesor, y es una figura con la que muchas personas lo pueden confundir: Esbenezer Scrooge, el protagonista de Cuentos de Navidad, la famosa novela escrita por Charles Dickens en el año 1843.

Y no es solo la fecha la que declara a Scrooge como el principal oponente de La Navidad. A diferencia del Grinch, Scrooge es un tipo de baja calaña (engaña a las personas y las maltrata en su trabajo) con poco interés o ninguno por el prójimo; solitario, malhumorado siempre, con un desprecio particular por los pobres y por supuesto, por las festividades navideñas.

Scrooge es visitado por tres fantasmas de la Navidad que le muestran la historia de su vida. Es así como descubre el motivo de su carácter agrio y el odio que hay en su corazón. Que se refleje en las festividades es justo porque le molesta ver la alegría en las personas.

¿Qué sucede con el Grinch? En realidad también hay un pasado que le lleva a alzarse en la cima de una montaña y revelarse contra todo lo que signifique celebración. En su caso, su deseo es “arruinar la Navidad” y por eso, entre otras cosas, se robaba los regalos. Este personaje realmente es una crítica al consumismo, que ha terminado por arropar el verdadero significado de las fiestas.

Cosas en común: ambos terminan amando la Navidad. En el cine, ambos personajes fueron interpretados por Jim Carrey.

Para soñar despiertos

Las recomendaciones de lectura y cine son indispensables. Esta lista variada, no solo relacionada con la Navidad, por sus mensajes resulta una excelente opción cuando te toque quedarte en casa. Incluye una taza de chocolate caliente y a disfrutar.

Películas

• Mi pobre angelito

• Pursuit of Happinesss

• Chocolate

• Pesadilla antes de Navidad

• My blueberry Nights

• El regalo prometido

• Los Gremlins

• Annie

• Odette, una comedia sobre la felicidad

• Midnight in Paris