Mi abuelo y yo

Acogedores, disponibilidad y calor son las palabras que más se repiten cuando se habla de los abuelos, según dicen los autores del libro “El placer de ser abuelos”.

Acogedores, disponibilidad y calor son las palabras que más se repiten cuando se habla de los abuelos, según dicen los autores del libro “El placer de ser abuelos”. Y creemos, sin temor a equivocarnos, que todos estamos de acuerdo. Es más; hasta podríamos agregar una larga lista de adjetivos, porque ¿quién no ha cerrado los ojos y ha pensado en esos días en la casa de sus abuelos escuchando sus historias? ¿O quién no ha sentido ganas de pasarse un domingo degustando todas las preparaciones de la abuela?

Pues eso, los abuelos son una figura importante en la familia, no tanto por su fuente de ternura y bondad sino por lo que representan: un eslabón viviente en nuestro árbol genealógico. Ellos tienen la historia familiar y muchísimas enseñanzas que, contadas a los nietos, y a sus hijos, sirven para afrontar y descifrar ciertas situaciones en el trayecto de la vida. Estos tres abuelos lo confirman.

Freddy Ginebra

“Yo exijo muy poco, un beso y un abrazo cuando tienen ganas, si me dan más, es una celebración”

Dice que a los nietos de hoy es muy difícil predicarles, porque están inmersos en un mundo que va muy rápido. Los abraza y besa constantemente, se sacrifica por ellos y nada le hace más feliz que verlos sonriendo.

Tradición. “Me gustaría que fueran agradecidos, que entendieran que la familia es lo más importante y que, mientras estemos juntos, la vida que de por sí es complicada será más llevadera”.

La experiencia de ser abuelo. “Tengo cuatro maravillas, tres princesas y un príncipe. Los nietos complementan el sentido de la vida, son la miel en el atardecer, un regalo de Dios que hace brotar toda la ternura que tenemos dentro, toda la belleza, todo el amor en su más pura expresión. Un nieto es un premio por haber vivido... pudiera seguir y no acabo...”

Protagonistas de sus historias. Freddy suele escribir en su columna historias en las que sus nietos son los actores principales y nos dice: “Precisamente para dejar constancia es que las escribo. Ahora ellos quizás no lo entiendan pero cuando yo no esté sentirán al abuelo muy cerca. Cuando comencé a escribir ‘Antes de que pierda la memoria’ la intención era que les sirviera en el futuro. Mis nietos tendrán mucho que leer y espero que les divierta. Cuando nació mi primera nieta, Ana Marina, experimenté algo con lo que no contaba y esa experiencia maravillosa se fue multiplicando con Elena, Juan Pablo y Catalina”.

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Cuquín Victoria

“Lo importante es mantener el contacto y el amor familiar”

Cuquín tiene 8 nietos y cuenta que la aventura con cada uno de ellos es diferente. Quiere que nunca se pierda la unión familiar ni los valores morales y éticos heredados en la familia por las generaciones anteriores.

Humor y cosquillas. “Comparto con ellos en complicidad, les hago cuentos y con los más pequeños hacemos guerra de cosquillas. Algunos tienen ese sentido del humor y se destacan en las actividades del colegio como José Joaquín [8 años] y otros como Ema [8 años] que le gusta cantar y el más chiquito César Eduardo [2 años] que baila hasta los anuncios”.

Eddy Herrera

“La verdad que sueño con tener a mi nieto conmigo todo el tiempo, lo extraño, sobre todo porque mis hijos son “mujeres”. Gael es el primer varón y mi hija Elbanelly y Dios me regalaron un niño hermoso. ¡Lo amo mucho!”

La relación del cantante con su nieto es un tanto difícil por culpa de la distancia. Su hija y nieto viven en Guayaquil, Ecuador, y no es fácil viajar todo el tiempo para compartir con ellos.

Pendiente siempre. “Todo el tiempo estoy muy pendiente de la educación, atención permanente de mis hijas y ahora de mi primer nieto. Siempre he tratado de enseñarles que el respeto, disciplina, educación, afecto y amor a lo que hacen son las cosas más importantes para un buen desarrollo del futuro de un ser humano y que, por supuesto, el éxito podría llegarle con más seguridad”.