Para los gustos, los grifos
El grifo es uno de los elementos más utilizados en la cocina. Con tanta variedad en el mercado puede resultar abrumador elegir el correcto, pero... ¡calma! La diseñadora de interiores María Teresa Castillo nos guía sobre cómo seleccionar la llave perfecta.
SANTO DOMINGO. El primer criterio de elección es la funcionalidad: si tenemos un fregadero grande, lo ideal es un grifo extraíble de cuello alto; mientras que en un fregadero pequeño es recomendable un grifo de cuello corto, de esta forma se evita el derrame de agua en la encimera. Sin embargo, la diversidad no termina ahí, existe otra tipología de grifería que puede adaptarse a nuestras necesidades especifícas; aquí algunas ideas.
Grifos monomando
Tienen solo una manilla para cambiar la intensidad y la temperatura del agua. Ideal para cocinas pequeñas, donde el espacio, el estilo y lo funcional deben fusionarse.
Grifos bimando
Se trata de un diseño más tradicional que consta con dos manillas, una para agua fría y otra para agua caliente. Este tipo de grifo atemporal reina en las cocinas con estilo casual o campestre.
Grifo extraíble
Su conducto interior extraíble ofrece la posibilidad de que el agua salga en diferentes direcciones. Resulta sumamente útil para las casas con cocinas espaciosas, donde los utensilios para cocinar son grandes.
Grifo giratorio
El cuello alto que lo caracteriza permite mover la llave con facilidad hacia todos los lados, permitiéndonos re-direccionar el agua. Este es recomendable para cocinas contemporáneas, debido la practicidad que lo define.