Terapia de hormonas bioidénticas, una opción para mejorar la calidad de vida

El propósito principal de este tratamiento es minimizar los síntomas del desbalance hormonal para así mejorar la calidad de vida del paciente

Aunque es más utilizada por mujeres, sobre todo para hacer frente a los cambios que trae consigo la menopausia, también es efectiva en hombres. (Shutterstock)

La menopausia, el embarazo y los ciclos menstruales son procesos naturales en la vida de la mujer que traen consigo alteraciones hormonales que se traducen en cambios de humor repentinos, cansancio, depresión, problemas para dormir, disminución en el deseo sexual, entre otros tantos síntomas. Por suerte, existen soluciones para abordar esta problemática, como es el caso de la terapia de hormonas bioidénticas, de la cual se habla cada vez más, por lo efectiva y beneficiosa que promete ser.

La primera vez que se utilizaron implantes de estrógeno y testosterona fue en los años 40, según explica el doctor Gary Donovitz, ginecólogo y pionero de referido tratamiento. Sin embargo, señala que ahora se habla de él como un procedimiento innovador gracias a sus nuevos componentes. “En el 2002 salió un estudio que revelaba los efectos nocivos de preparados de hormonas de base animal, que eran los que se utilizaban hasta el momento, lo que hizo que médicos y pacientes dejaran de usarlo”, dice.

Después de eso, empezaron a producirse terapias a base de hormonas vegetales, que son las que se emplean hoy en día, con resultados positivos garantizados. El fundador de BioTe Medical manifiesta que, como su nombre lo indica, las hormonas bioidénticas son hormonas estructuralmente idénticas a las que produce el cuerpo de forma natural.

El propósito principal de este procedimiento es minimizar los síntomas del desbalance hormonal para así mejorar la calidad de vida del paciente. “Muchas personas están medicadas para la ansiedad, la depresión, diabetes o la presión arterial, condiciones que generalmente se deben a una deficiencia hormonal, por lo que esta terapia permite sustituir muchos medicamentos”, apunta, añadiendo que incluso se ha demostrado que el tratamiento contribuye a fortalecer el sistema inmunológico y a proteger contra enfermedades como el cáncer de mama.

Aunque es más utilizada por mujeres, sobre todo para hacer frente a los cambios que trae consigo la menopausia, también es efectiva en hombres. “El 80 % de quienes lo utilizan corresponde a mujeres y el 20 % a hombres. Las pacientes generalmente empiezan desde los 25 años, previo y durante la menopausia para disminuir sus síntomas, pero en general puede usarse en cualquier persona para tener una mejor calidad de vida”, asegura.

Cómo se aplica

Hay diferentes tipos de terapia hormonal. Algunas se suministran vía oral, otras inyectables o incluso tópicas, pero la que propone Donovitz es de aplicación subdérmica. De acuerdo con Miguel Ángel Suárez, doctor que trabaja con el método en el país, se trata de un implante (llamado pellet) que se aplica en el área de los glúteos a través de un orificio tan pequeño que ni siquiera necesita puntos de sutura. “No hay dolor, porque se inyecta anestesia y el pellet tiene el tamaño de un grano de arroz”, señala.

A eso agrega que la cantidad se administra atendiendo a las necesidades de cada paciente. Estas se determinan luego de someterlo a una serie de evaluaciones y analíticas. Al mes de colocar el implante, se le realizan nuevamente estudios al paciente para ver hasta dónde han subido sus hormonas y saber si necesita más o no. La dosis se provee cada tres o cuatro meses en la mujer, y en el hombre cada cuatro o seis meses.

Sobre las complicaciones, refieren que representan menos del 1 % de los casos. Entre los efectos secundarios que podrían presentarse está el crecimiento de vello facial, acné y aumento de masa muscular en las mujeres, mientras que en los hombres puede llegar a salirse el implante, aunque destacan que es muy poco frecuente.

Los cuidados después de la aplicación son mínimos; las mujeres deben abstenerse de hacer ejercicio por tres días, mientras que los hombres deben mantenerse en reposo por siete días. “Las personas se pueden bañar e incluso tener sexo, pero no deben hacer ejercicios de mucho impacto”, dice Donovitz. Luego de transcurrido ese tiempo, el paciente puede continuar con su vida normal.

Si bien todas las personas son candidatos para este tratamiento, primero deben someterse a una serie de analíticas para determinar sus necesidades. “Es importante que las personas sepan que esto es un tratamiento individualizado, ya que una mujer de 25 años no obligatoriamente necesita lo mismo que otra de esa misma edad”, expresa Suárez.

En República Dominicana solo hay tres doctores certificados por la compañía estadounidense BioTe Medical para trabajar con esta terapia; dos en la capital, entre los que se encuentra Suárez, quien labora en VacuCentro RD, y uno en Santiago. Con su visita al país, el doctor Donovitz buscar dar a conocer los beneficios del reemplazo hormonal al personal médico que ejerce en territorio dominicano para, posteriormente, proveerle a través de su compañía los materiales y entrenamientos necesarios.