Una visual que trasciende los linderos de Cap Cana

En Yararí, el diseño arquitectónico de esta villa cuenta con el dominio visual de esta zona del Este

Este diseño arquitectónico se caracteriza por la búsqueda de una arquitectura tropical cimentada en una volumetría específica y en el uso de los elementos naturales. Los espacios, a su vez, son abiertos y bien ventilados, y es evidente la integración de los espacios internos con los exteriores.

Con 835 metros cuadrados de construcción, esta villa fue erigida en 2009 por la Constructora Aybar, y entregada a Sanz y a Lluberes para ser decorada en un tiempo récord. Sin embargo, el cronómetro no era el único reto que ambas expertas tendrían que superar, la villa también debía de agradar los gustos más diversos del amplio público dispuesto a habitarla.

Ante tal atenuante, “Lo primero que nos planteamos fue implementar una decoración neutra, que le agradase a mucha gente; por eso, no quisimos marcarla con un estilo determinado. Entonces, decidimos optar por el eclecticismo sin recargar los ambientes. La idea era lograr un ambiente tropical, ligero, fresco y acogedor”,precisa Zaida Sanz.

 Una villa sin límites

A juzgar por el diseño, el arquitecto Iván Matos Hued se inspiró en la arquitectura tropical por la volumetría exhibida en esta residencia; por los elementos, la terminación, la ventilación, los espacios abiertos y los detalles propios de la arquitectura dominicana, que utilizó en cada una de las áreas erigidas en este solar de 2,800 metros cuadrados.

Para las decoradoras: “La arquitectura de esta villa desarrolla un concepto moderno e innovador, pues todas sus áreas giran en torno a un mismo eje: el jardín interior”.

Cada obra es una ópera prima

En esta ocasión, al igual que en las anteriores, las profesionales caminaron previamente a través de la propiedad y determinaron qué materiales, colores, texturas y mobiliario irían en tal o en cuál lugar.

Sin embargo, ningún aplique puede competir con el imponente jardín interior del centro de la casa y sobre el cual giran el resto de las áreas. Bromelias, orquídeas y todo tipo de plantas ornamentales son los recursos a los que apelaron Sanz y Lluberes para crear un edén a domicilio.

Espacios de ensueño

La noche siguiente a su ingreso al comedor, Terisha LLuberes tuvo un sueño: las paredes de este espacio estarían revestidas de rafia azul y los muebles, los techos y las lámparas serían de color blanco; al día siguiente, su visión empezó a hacerse realidad. De inmediato, las paredes fueron tapizadas, y Zaida Sanz diseñó tanto la mesa de comedor de esta área. La impresionante lámpara que pende del techo de dos aguas se encarga, por su parte, de atraer todas las miradas hacia su forjado en forma de blancas hojas de plátano.

Al lado de esta área está el estudio. Un lugar de esparcimiento en medio de una paleta de colores más sobria, pero que imprime a la estancia un carácter igualmente imponente e importante que la contigua.

En el resto de los cuartos se ve una paleta de colores diversa, que se origina a partir de las telas de los cojines. El uso de las tonalidades contrapuestas se evidencia en la implementación de lámparas claras con mesillas oscuras; y en las paredes, siempre se acentúa una mientras las otras son neutras.

Gracias a estos detalles, Zaida y Terisha no tienen tiempo de aburrirse y hacen de cada proyecto una experiencia totalmente diferente a la anterior; y de esta villa, una que va más allá de los linderos...