“Emprender cosas nuevas forma parte de mi vida cotidiana”

Todo emprendedor debe tener una identidad personal, y no cabe duda de que a José Llano esto es lo que más le sobra.

Todo emprendedor debe tener una identidad personal, y no cabe duda de que a José Llano esto es lo que más le sobra. Quizás por esa razón no es de extrañar que después de 20 años al frente de una importante posición de mercadeo en una de las empresas top ten de este país y detrás de legendarias campañas, haya decidido independizarse y montar su propio negocio, Llano Constructive Marketing. Seguir su sueño, lo llama él. Esta es la historia de un hombre que sabe cómo emprender con éxito y ser feliz con lo que hace. Con esta fórmula el triunfo está asegurado.

Han sido 20 años en Mercasid, ¿cómo y por qué tomas la decisión de salir y montar tu propia empresa?

Después de 20 años llega un momento en que ese ciclo se cubre y no te sientes satisfecho con lo que estás haciendo, entonces comienzas a explorar, a aventurar y a pensar en un proyecto propio; además, cuando tienes familia hay ciertas prioridades que cambian; ahora el éxito está basado en qué tan eficiente eres con el tiempo para poder llegar a todo con tu familia. Fue cuando me di cuenta de que ya había cubierto una etapa y tenía las ganas de crear mi propio proyecto con el que podía aportar en muchas áreas y tener esa escala creativa que me permitiría volar un poco más.

Sin embargo esta no es tu primera vez, ya habías iniciado algunos negocios (SDQ, Valet Parking o Divano), ¿tenías ya en mente trabajar por tu cuenta?

Yo siempre pensé en hacer otras cosas. Duré 20 años en Mercasid porque crecí ahí y también porque siempre existe el miedo a aventurarse; estar en una empresa en que todos los días 15 cobras tu sueldo da cierta seguridad, pero también aprendes a vivir con menos y eres más feliz porque cada logro es como un hijo que vas pariendo, algo que no sientes igual en una organización. Pero sí, emprender cosas nuevas forma parte de mi vida cotidiana y es algo que siempre he disfrutado.

Aparte de la seguridad del salario, ¿qué obstáculos has tenido que afrontar al no tener una gran empresa detrás?

Cuando tienes familia te asusta el futuro económico y éste comienza a tener un papel más relevante en tu vida, pero con esta decisión puedes enseñar a tus hijos que siempre hay que intentar hacer lo que uno sueña, y yo siempre soñé con tener mi empresa, donde yo pudiera dar rienda suelta a mis ideas estratégicas, lo que pasa es que no me atrevía. Me decía: ¿Y cuando yo no sea el José Llano de Mercasid... con la posibilidad de manejar un presupuesto importante en el país...? ¿Con cuántos amigos te quedarás y contarás? Pero al final no pasa nada, lo que se queda es lo que se tenía que quedar, es un proceso en el que aprendes mucho.

Dicen que quien se independiza ya no le encuentra sentido a volver a estar “nominizado? ¿Cuál es tu sentir?

Ahí difiero. Soy una persona con mucha seguridad y positiva, que piensa siempre que le va a ir bien, pero si el día de mañana, por alguna razón, tengo que buscar un trabajo o aceptar uno que me pareció interesante, no me cierro a nada. Y no lo hago porque duré 20 años súper contento, en Mercasid aprendí todo lo que soy. La independencia tiene sus cosas buenas, al igual que ser empleado de una gran compañía porque te permite aprender. Yo no llegué a Mercasid y me convertí en gerente de mercadeo de la noche a la mañana. Hoy soy lo que soy porque esta compañía me confió muchos proyectos que me dieron exposición, y lo agradezco eternamente.

Has pasado de manejar un equipo de 30 personas a uno de 6, ¿cómo se siente?

Bueno, yo trabajaba con un equipo multidisciplinario donde tenía un soporte de contabilidad, financiero, de producción, un equipo de ventas, un equipo de trade marketing... estaba rodeado de mucha seguridad, herramientas, recursos... y aquí soy primera, segunda, tercera y cuarta base, porque ahora lo que me está pasando es que los clientes quieren verme a mí porque soy la persona que le agrega valor a ese proyecto que están buscando, y por eso la empresa lleva mi nombre, Llano Constructive Marketing.

Vamos, te toca hacer de todo...

Sí, pero creo mucho en el trabajo en equipo y soy de los que sabe que todo el mundo tiene una buena idea, hasta el que menos crees. Hay mucha gente talentosa aquí, joven, con la que me encanta trabajar porque tiene muchas ganas, viene con ideas propias de su edad y agrega valor.

Hablemos de Constructive Marketing, ¿cuál es el tipo de servicio que ofreces?

Construimos la parte estratégica de una marca. Si un cliente llega con un problema, le hacemos todos los análisis de la situación, qué oportunidades tiene, cuáles son sus ventajas, qué camino deberíamos recorrer y cómo hacerlo; a partir de ahí armamos el plan estratégico que recorrerá las acciones de marketing y comunicación recomendadas para resolver ese problema.

Al nombrar Constructive Marketing a tu empresa, ¿qué querías reflejar?

Que lo más importante es la construcción de la marca. Las marcas se deben construir como una casa que se va haciendo poco a poco para que esa estructura esté fuerte cuando tenga que cargar lo que sea. Yo quiero un mercadeo que construya una marca que en 5 años esté posicionada como ganadora dentro del mercado en el que participa.

¿Es difícil de inculcar a los clientes?

Sí, muchos clientes me llaman para que les haga una campaña, pero antes de eso tengo que entender qué es lo que hace y ver si con una campaña resolverá su problema. Quizás hay mil cosas que solucionar antes de entrar en esa parte. Por eso hay que tener un plan bien sólido de mercadeo y justificar para qué vas a necesitar ese arte y si éste agrega valor en tu estrategia de marca porque quizás estás generando un gasto. Mis clientes lo han entendido, sobre todo porque hago mucha investigación de mercado para interpretar esa información y saber qué estrategia utilizar.

El Social Media Marketing no puede quedarse atrás en estos tiempos, ¿cómo lo incorporas a tus servicios?

Mi gran queja con esto es que hay una gran falta de contenido en lo que se está haciendo, hay una comercialización absurda donde la credibilidad de la marca está siendo afectada fuertemente. Lo que quiero aportar en esa parte es tratar de generar contenido estratégico que pueda agregar valor a la marca, tratar de hacer las cosas un poco más orgánicas porque yo creo mucho en el engagement, en un grupo de influencers que realmente llegue a la comunidad en que participa, y no necesariamente en tener muchos seguidores que al final no tienen tantos likes.

Dices que al cliente hay que educarlo, ¿que está siendo bien o mal utilizado por las marcas en este país?

Lo que más me llama la atención es el uso inadecuado de las redes sociales. Hay que pensar en cómo usar inteligentemente el medio y sacarle más partido. No nos estamos preocupando de la calidad de los seguidores, si realmente estamos haciendo lo que les gusta, si me contestan, si participan... Las marcas deben revisar lo que están haciendo en la parte digital.

En tu presentación llama la atención un punto en los valores de la empresa: generosidad, con soluciones a tus clientes que favorezcan a la sociedad, ¿qué tan importante es en el marketing actual ser responsable socialmente?

Ese soy yo, ese es el José Llano real. Una compañía que no entienda que la responsabilidad social es importante es una compañía que al final no tiene ningún lazo emocional ni vínculo real con su sociedad. Esta es la parte que más me apasiona, cuando cambiamos individualmente el mundo entero cambia, ahí está el truco. La generosidad para mí es muy importante, yo trato de que las marcas siempre aporten algo porque cuando la generosidad está envuelta en la comunicación la gente lo siente y sus decisiones no estarán únicamente amparadas por un precio sino por una conexión más grande que te permitirá permanecer y hasta vender más caro que otras, pero será con la que se cree más empatía y se logra por esa generosidad de la marca hacia su sociedad.

La creatividad forma parte de tu ADN, ¿es difícil venderla en este país?

Cuando una empresa te busca los límites deben ponerlos ellos y no tú, porque si te están buscando es para que realmente agregues. No es fácil vender una idea, pero nunca me quiero quedar sin proponer cosas en las que creo porque eso es lo que me hace único. Yo soy muy apasionado cuando creo en algo, y sé que si les muestras esa seguridad te la compran, ¡claro!

¿Cuáles son las habilidades para triunfar en el mercado laboral del futuro?

La capacidad de reinventarse, de pensar fuera de lo común, de generar algo diferente y arriesgarse. Los títulos universitarios te dan la base para arrancar, pero el aprendizaje lo tienes en la calle.

¿Qué consejo le darías a esa persona que quiere trabajar por su cuenta?

Lo más importante es salir con una idea clara de lo que va a hacer y tenga estructurado su plan de negocio. Y tener, obviamente, un buen plan administrativo, y lo digo por experiencia. La parte fiscal hoy en día es muy importante. Antes de abrir una empresa hay miles de procedimientos que intervienen en que te pueda ir bien o mal, porque un mal manejo fiscal o contable te pueden quebrar.

Fotos: Christian Duval