Por qué debes cuidar tu circulación sanguínea

Si tu sistema circulatorio falla, puedes tener varios problemas de salud

Los problemas de flujo sanguíneo también podrían derivar en afecciones al sistema inmune. (Shutterstock)

Para tener una buena salud, es clave cuidar tu sistema circulatorio. La circulación sanguínea es vital, principalmente para tu cerebro y para tu corazón. Si se ve afectada, puede derivar en varias enfermedades vasculares.

Cuáles son los peligros de una mala circulación

Las enfermedades vasculares pueden ser tanto los accidentes cerebrovasculares, como los aneurismas, la arteriosclerosis, la aparición de coágulos sanguíneos, la enfermedad de Raynaud, la enfermedad de las arterias coronarias, la enfermedad de las arterias carótidas, la aparición de várices o vasculitis.

Los problemas de flujo sanguíneo también podrían derivar en afecciones al sistema inmune, ya que al no circular correctamente, la sangre no transporta adecuadamente los glóbulos blancos a todo el cuerpo.

Qué puede causar una mala circulación

Hay varias causas, pero muchas veces el orígen es desconocido. Puede tratarse de una cuestión genética o de padecimiento de enfermedades cardiovasculares. A veces pueden surgir producto de infecciones o incluso lesiones, pero también por ciertos medicamentos o tratamientos hormonales.

Hay factores comunes en los grupos de riesgo: las personas mayores, los fumadores, los que tienen afecciones cardíacas, los que tengan antecedentes familiares, las mujeres embarazadas, las personas con obesidad y también el sedentarismo.

Qué hábitos se pueden tomar para evitar las enfermedades vasculares

Al hablar de los grupos de riesgo, casi que parece una obviedad mencionarlo, pero nunca está de más. Hay que evitar fumar, disminuir el consumo de alcohol, controlar el peso, los niveles de presión arterial, los niveles de azúcar y los niveles de colesterol en sangre.

También es importante evitar el sedentarismo e incluso los largos períodos sentados. Durante esta pandemia es clave practicar ejercicios en casa, algunos de estiramiento y evitar quedarnos tanto tiempo quietos.

Por supuesto, mantener una alimentación saludable, balanceada, con aporte de vitaminas, fibras, carbohidratos y grasas saludables. Y si aparecen molestias, calambres, incomodidades, siempre consultar con el médico.