Si tu madre hizo alguna de estas cosas, no hay duda de que es la mejor
Una nota escrita a mano, una bufanda tejida o una comida casera son formas de decir te quiero en otro lenguaje: el de mamá
Las madres habilidosas con las manos miman con alguna manualidad pintada o una torta bien bonita para celebrar un cumpleaños; las madres oradoras regalan palabras y las afectuosas dan abrazos; otras dicen ‘me importas’ cuando piden que avises si llegas tarde y están las memoriosas, que nunca se olvidan del beso de las buenas noches, en la mejilla o por mensaje virtual.
Tus amigas te invitan al río, tu pareja organiza una salida al cine y sin embargo tú rechazas todos esos planes irresistibles por pasar la tarde con tu madre, porque ella es la irresistible. ¿Quién le puede decir que no a la mujer que te enseñó a valorarte?
Sus lecciones de vida que heredó, vivenció y te transmitió son de las que llevarás para siempre contigo, y que les comunicarás a tus hijos y sobrinos.
Ella te enseñó a respetar a los demás pero también a respetarte a vos misma. A medida que uno crece, aprende a compartir y a vivir en sociedad. En ese proceso, puedes olvidarte de qué es lo que tú quieres.
Siéntete afortunada si tu madre te explicó lo importante que es escucharte a vos misma y respetar tus tiempos. ¡Te habrá ahorrado mucho camino!
Con su infinitos ejemplos de vecinas y de su experiencia propia, te enseñó que tú siempre debes ponerte primera porque si no te cuidas tú, no te cuidará nadie, cuando ella no esté.
A los gritos, aprendiste que hay que mirar a los dos lados antes de cruzar la calle. Con penitencias, entendiste lo importante que era hacer la tarea. A las malas, aprendiste que la vida es injusta. Pero siempre y para todo estaba ella: tu mamá.
A fuerza de muchos pañuelos descartables, te hizo entender que llorar hace bien pero que la pena solo vale cuando alguien en serio te merece. Que el amor es sano o no es amor, y que el cariño del bueno supera las barreras del tiempo y del espacio.
Y un día creciste: te graduaste, conseguiste un empleo, conociste a esa persona especial, tuviste un hijo o adoptaste una mascota y la entendiste. Entonces, cada una de sus acciones y palabras encajaron como en el tetris.
Ahora sabes que es la mejor porque siempre quiso lo mejor para ti, porque estuvo a tu lado incluso si tropezaste con la misma piedra diez veces más aunque ella ya había despejado el camino en tu lugar.
Sin ti, es probable que tu madre no hiciera un montón de cosas: como aprender a manejar el ordenador o subir fotos a las redes sociales, y viceversa.
Ella siempre va a ser indispensable para ti por las enseñanzas y el amor que las une, ¡asegúrate de que lo sepa!