Pedro Melo, pisadas a todo color

Pedro Melo pisa fuerte. Desde que este dominicano cambiara la arquitectura por el diseño -en todas su vertientes- el mundo de la moda es un poco más divertido. Y todo se debe a su colección de zapatos que, bajo la marca TTZO, creó junto a su colega Manuel Toledo, y ahora conquista el mercado asiático. Pero, cuidado, lo mejor está por llegar.

¿Cómo llega un dominicano a Shanghái? Llegué a Barcelona en el 2007 para estudiar. Allí trabajé en Massimo Dutti diseñando tiendas e inmobiliarios. Cuando empezaron a abrir sus tiendas en Asia, me involucré también en el diseño, pero cuando el departamento de arquitectura se retira de Asia por la crisis en España, mi compañero y colega, Manuel Toledo, me plantea buscar oportunidades fuera; a él lo transfieren como diseñador/quality manager de la línea de zapatos de Desigual a China y me fui con él. Allí, desde cero, empiezo a trabajar en la tienda Ashley Furniture, diseñando los espacios de sus tiendas hasta que llego a Bestseller Fashion Group, donde sigo laborando.

¿En qué te formaste? Estudié arquitectura en UNIBE. Quería especializarme en interiores para residencias, pero cuando apliqué al Master habían cambiado el programa a diseño comercial y espacios de oficinas. Así llego a Barcelona.

¿Cómo entras a trabajar para Inditex? Al terminar el Master Inditex hizo un casting entre mi promoción y quedé como uno de los arquitectos elegidos.

¿Qué sello tienen tus muebles? Me encanta el color, la textura, la combinación de materiales. Y lo que me gusta es que estoy en Asia, donde la gente es muy arriesgada.

¿Y por qué incursionas en zapatos concretamente? Cuando íbamos a comprar zapatos solo encontrábamos colores muy neutros (blanco, negro, marrón y, como muy arriesgado, el azul marino). Pero yo quería encontrar zapatos de colores con los que salir a todas horas y a cualquier lugar. Así que le dije mi compañero: “tú llevas 14 años haciendo zapatos y yo tengo conocimiento de materiales, pieles y tejidos, ¿porqué no empezamos nuestra marca? Y comenzamos a diseñar.

¿Han atravesado muchos obstáculos? En China es muy difícil producir cantidades mínimas por que los chinos producen millones. Manuel tenía 14 años trabajando con proveedores y fue creando relaciones, tanteando a ver quién nos hacía este favor y creyera en la marca TTZO, pues apenas empezamos con siete modelos diferentes y ya llevamos 31.

¿De dónde viene el nombre TTZO? El día que la idea surgió fue un 22 de enero de 2012, entonces la marca se llama Twenty Two Zero One, por el día 22 y el mes de enero (01). Hicimos el lanzamiento el 22 de enero de 2016 en Hong Kong y empezamos a vender en febrero. En Asia estamos en tiendas online locales y aplicaciones locales en China, Hong Kong, Seúl y Japón. Pero desde nuestra página web (www.ttzo.co) vendemos a nivel mundial.

¿Cuál es el ADN de la nueva colección? El color blocking, la combinación en contrastes fuertes de colores y abrirnos al mercado de zapatos femeninos.

¿A qué tipo de público va dirigida? A una persona arriesgada, que quiera llamar la atención y no siga un patrón de moda tradicional. Alguien con identidad.

Si pudieras elegir, ¿a quién te gustaría ver lucir tus calzados? De manera internacional y artística veo a alguien como Bruno Mars llevando nuestros zapatos. Y en RD a José Jhan, le da igual lo que la gente piensa, tiene buen gusto, su propio estilo y sabe cuándo algo es bueno.

¿Cómo haces para no desprenderte de tus raíces? Normalmente vengo una vez al año. De aquí me llevo el colorido, lo tropical. Aunque China es muy arriesgada en cuanto a la moda, las ciudades son muy grises, incluso las personas en el temperamento no son muy alegres.

¿En qué más veremos tú huella próximamente? ¿Planeas diversificarte y diseñar otras prendas de vestir? Estamos haciendo colaboraciones con marcas muy renombradas en China para zapatos, y planeamos diseñar bolsos y accesorios de teléfonos, iPads, PCs, etc.

Fotos: Jerameel Reyes y fuente externa / Dirección de arte: Norca Amézquita / Coordinación: Raúl Cohén / Locación y agradecimientos: Restaurante Boca e’jarro