“Uno siempre es lo que uno escucha a lo largo de los años”

Como la perfecta definición de una Estrella de Rock, en una misma temporada Keith Richards sacó su propio álbum como solista sin los Rolling Stones (el primero en 23 años) y abrió las puertas de su vida con el documental exclusivo de Netflix ‘Keith Richards: Under the Influence’, justo después de pasar por Quebec con la gira de los Rolling ‘Zip Code’. Y para entrevistarlo personalmente, viajamos hasta Toronto, con la perfecta excusa de hablar sobre las mejores influencias que lo convirtieron en una leyenda del rock.

¿Es posible que después de tantos años con los Rolling Stones, pueda seguir influenciado por otros estilos de música?

Tengo que sacarme el sombrero por muchas de las grandes influencias que yo tuve en toda mi carrera con la música, aunque nunca sea intencional... Hay muchos policías en el medio (Ríe), pero cuando grabas un álbum, con la música, uno siempre es lo que uno escucha a lo largo de los años. Y cuando lo escucho ahora, me doy cuenta que esa es la clase de música que yo hago.

Con solo escuchar el acento británico es evidente que Keith Richards nació en Inglaterra, el 18 de Diciembre de 1943. La madre, Doris Dupress justamente había sido la primera influencia que trajo música de jazz a la casa y también fue ella la que lo había convencido a cantar en el coro de Westminster Abbey. El padre, Bert Richards trabajaba en una fábrica, después de haber sido herido durante la Segunda Guerra mundial y fue la guitarra de él, que tanto influenció en la gran pasión de Keith, cuando tomó las primeras clases de guitarra española. Tal cual, sí. En el documental de ‘Keith Richards: Under the Influence’ incluso confiesa que el principio de su música, la música de los Rolling Stones... había comenzado con música española. Y por eso, no podíamos dejar de hablar del tema, personalmente con él.

¿Podemos hablar de las primeras influencias con la guitarra española y cómo llegó a transformar la música de los Rolling Stones con cinco cuerdas, en vez de seis?

¿Por dónde empezamos? ¿Por la guitarra de cinco cuerdas? Son cinco cuerdas, tres notas, dos manos y un estúpido como yo (Risas). En realidad es una forma muy antigua de afinar una guitarra, porque creo que viene del banjo. Hay gente que lo llama afinación española, con una nota de Sol, abierta. A mí me fascinó porque no era música clásica. En aquel entonces, supongo que lo hice porque creía que no podía ser demasiado bueno tocando con seis cuerdas y pensé que si le sacaba una, podía volver a inventar algo. Y me ayudó a hacer lo que quise. Tiene un sonido único, aunque no lo recomiendo. Pero en cierta forma, es como si me hubieran dado otro instrumento para descubrirlo. Especialmente cuando se electrifica, llegas a notas que no se consiguen con una guitarra regular. Por eso encontré esta forma especial para una guitarra rítmica, esta increíble cama para la música, en especial para los blues y el rock and roll que nació por un simple experimento.

¿Hablamos de su influencia en el personaje del Capitán Jack Sparrow de ‘Piratas del Caribe’ y su participación en la tercera película?

Ah, ‘Piratas del Caribe’, la filmé por Johnny (Depp). Y fue muy divertido hacerlo. El maquillaje duró una eternidad. Me sentaban frente al que tenía como tubos de elefante. Y yo solamente necesité cuatro horas pero él, seis. Pero disfruté mucho con el personaje del Capitán Teague.

¿No necesitó tanto maquillaje para filmar el documental de Netflix ‘Keith Richards Under The Influence’?

Ah, no, no, para nada. Es algo totalmente diferente.

Jugando con el doble sentido de la típica frase que se utiliza para definir cuando alguien está bajo la influencia de las drogas, el documental de Netflix realmente trata sobre la verdadera influencia que tuvo Keith Richards desde sus comienzos hasta la gloria de los Rolling Stones. Y en cierta forma, es una buena oportunidad para escuchar su lado de la campana... sin Mick Jagger en el medio.

¿Es cierto que en un principio había gruñido bastante, cuando se enteró que iban a filmar un documental mientras grababa su nuevo álbum como solista?

Yo gruño con todo, hombre. En ese momento, no teníamos nada planeado y no le veía ningún sentido filmar en ese momento en particular, porque yo estaba ocupado grabando un álbum y pensé que iba a ser un problema extra. Pero cuando hablamos con el director, nos pusimos de acuerdo en filmar algunas escenas, para el video de un tema, creo que fue ‘Trouble’. Y para ese entonces, el tema fue creciendo, porque jamás tuve la intención de grabar un álbum completo, solo queríamos grabar unas buenas canciones. Pero a veces, cuando se consigue algo bueno, hay que terminarlo. Supongo que la palabra correcta sería ‘orgánico’. En cierta forma sucedió así, todo fue creciendo solo.

¿Podemos comparar el documental de Netflix con los detalles su libro autobiográfico ‘Life’? ¿Cómo decidieron el material para agregar a un solo documental cuando tiene todo un océano de tesoros?

Se lo debo todo a mi abogado (Risas). Tengo historias y las cuento. Pero yo también me sorprendo, fue una sorpresa increíble publicar el libro y tengo que sacarme el sombrero por James Fox que lo organizó, porque logró una historia coherente. Todo empieza con un lápiz azul...

¿Qué músicos actuales que usted admira cree que puedan haber tenido cierta influencia... de los Rolling Stoones?

No sé si sacaron algo de nosotros, pero como dije antes, uno es lo que escucha. Ed Sheeran, es alguien que me gusta, porque es hombre de una sola banda. Me gusta su actitud. James Bay es otro jovencito que últimamente me interesa escuchar. Y sé que hay muchos guitarristas buenos allá afuera. Siempre pienso que lo bueno es encontrar la gente correcta con quien tocar. Esa es la esencia de una buena banda. Se puede tener un millón de músicos virtuosos pero lo difícil es poder trabajar juntos con la misma energía. Para mí, es un milagro. Yo tuve suerte, desde un principio. Tenía a Charlie Watts y Mick Jagger. Y con gente así es imposible equivocarse. Pero también me doy cuenta que la química de la gente que toca en grupo hace que la música probablemente sea mucho más importante que lo que pueda hacer uno solo. Es una cuestión comunitaria. Tiene que ver la amistad y el hecho de vivir juntos, tanto tiempo. Es como una extraña familia sin bebés.

¿Y sigue pensando que el rap no debe ser considerado dentro de la música?

Si van a hablar y hablar, sí, sí. El blues incluye música, por ejemplo, no solo alguien que me habla. Es muy simple. Para mí, se necesita música, se necesitan cambiar notas, sino, no me atrae. Eso es todo. No quiero tirar abajo nada, por lo visto se divierten bastante con el rap y hay gente que le gusta algo así. Pero yo prefiero oír una canción de cuna con un mal ritmo de batería atrás.

¿Cuál es la música que escuchaba en la época en que recién empezaban con el rock de los Rolling Stones?

El blues. En Inglaterra no se escuchaba tanto y yo estaba tan obsesionado que me parecía que otras personas tenían que escucharlo. Lo raro es que cuando llegamos a Estados Unidos, nos dimos cuenta que la mayor parte del país tampoco lo estaba escuchando y no porque no les gustaba, sino porque no llegaban hasta ese dial de la radio. Había mucho racismo y a mi probablemente creo que fue lo mejor que me pasó conocer a Muddy Water, BB King, Buudy Guy y John Lee Hoker. Son hombres que yo veía como dioses y ellos nos agradecieron de revivir el blues en América. Me puso feliz saber que estábamos en el camino correcto. Ese es mi trabajo.

¿Y hasta qué punto podemos hablar hoy, de la influencia de Mick Jagger y Los Rolling Stones en su vida?

La verdad, pienso que los Rolling Stones todavía tratan de encontrarse. Hay mucha excitación en la banda. Y como digo, uno piensa que va tomando de todos lados, pero como banda musicalmente y dentro de la banda, creo que todavía hay un sentimiento donde todo se combina. Hay mucho más por descubrir en la música y sobre los Rolling Stones y probablemente sobre nosotros mismos. Es lo que nos hace seguir. ¿Quién va a querer tirarse de un autobús en movimiento?

Fotos: Disponibles Bajo Derechos Reservados de TIFF y Universal.