11 niños

La muerte de once niños en menos de 72 horas en el hospital Dr. Robert Reid Cabral y que pudiera estar asociada a la falta de equipos de oxígeno, es una tragedia nacional que demanda la más profunda de las investigaciones.

Fueron once hijos de esta patria, hijos de los que menos tienen, que fallecieron en condiciones que requieren no solo una investigación caso por caso, sino también de la coincidencia de los fallecimientos con la falta de equipos de oxígeno y otras fallas que han sido reseñadas en la prensa.

En cualquier otro país del mundo el equipo dirigente del hospital debiera estar suspendido y bajo investigación por el ministerio de Salud Pública. En cualquier país que se respete, una tragedia de esta magnitud conllevaría la renuncia de los funcionarios responsables y las sanciones, incluyendo sanciones penales, que amerite el caso.

Nada ni nadie podrá devolverle la vida a esos infantes, pero sí podemos evitar que una tragedia similar vuelva a repetirse, estableciendo las responsabilidades correspondientes.