A.M. - Doña Dedé y el Museo

El sábado es un buen día para acercarse al Museo de las Hermanas Mirabal, en Conuco, Salcedo. Es un viaje a una página de la Historia dominicana, producto de la necesaria tozudez de doña Dedé Mirabal por no perder la memoria. Doña Dedé cuida el jardín -hermosísimo- con sus propias manos y si tiene usted suerte la encontrará en esas faenas. Ella no tiene inconveniente en responder preguntas, porque ama su misión.

Hay que entender, desde la perspectiva que da el tiempo, el insondable dolor que sufrió su familia.  La grandeza de espíritu que se requiere para educar sin rencores a los nueve niños que quedaron,  con amor a la Patria, sin más problemas que los normales. Capacidad y solidez de carácter para levantar esa familia y hacer un compromiso vital: las hermanas no quedarían en el olvido.

El museo revela dotes artísticas de las tres mujeres asesinadas, a las que se puede imaginar perfectamente entre esas paredes. Sus vestidos, sus bordados, los dibujos y pinturas. El entorno, además, acompaña y recoge.

Aproveche además para recorrer la Ruta de los Murales. Salcedo, Tenares y Villa Tapia han revestido sus paredes y muros con el trabajo de artistas noveles y consagrados que han dejado su huella en más de 200 murales. Bidó, Amaya Salazar, Alberto Bass, Elsa Núñez entre otros muchos artistas le sorprenden en cualquier esquina, se han adueñado de las paredes del pueblo, y adornan edificios oficiales o colmados, y casas particulares  y cualquier par de metros cuadrados que se encuentren libres. Es una de las iniciativas más bellas que se han dado en nuestros pueblos.

IAizpun@diariolibre.com