La estrategia de la colmena

El cambio climático y cohesión social son los retos de una sociedad fragmentada

En la conmemoración del trigésimo aniversario de la Cumbre de las Américas, el expresidente Bill Clinton recordaba un libro olvidado, La conquista social de la tierra, donde su amigo Edward Wilson plantea que las especies más exitosas son aquellas que trabajan en grupos cooperativos, como los humanos y los insectos sociales (hormigas, abejas y termitas). Según Wilson, la naturaleza humana está marcada por una dualidad: somos tanto altruistas como competitivos. Esta tensión sugiere que enfrentar problemas complejos -locales, nacionales o globales- requiere un esfuerzo colectivo, inspirado en el espíritu de colmena.

Sin esa dinámica, desafíos como la crisis haitiana o el cambio climático se perpetuarán en el tiempo. Este último, cuyas consecuencias recaen desproporcionadamente en países vulnerables como el nuestro, ejemplifica claramente la necesidad de cooperación global.

A nivel nacional, al Estado corresponde arbitrar los intereses individuales y colectivos.  Crucial diseñar políticas públicas que fomenten la equidad y fortalezcan la cohesión social. Igualmente vital, la promoción de programas educativos que inculquen valores de cooperación y responsabilidad compartida.

Empero, hemos carecido de mayor compromiso colectivo por la falta de proyectos comunitarios que involucren a la ciudadanía en la resolución de problemas locales, como la gestión de recursos naturales o la seguridad. Han faltado políticas que impulsen la economía circular y el consumo responsable, fundamentales para el bienestar compartido.

Nuestras élites, incluyendo a los gobernantes, han fallado en crear metas comunes que inspiren y solidifiquen la sociedad. Ahí están los planes decenales de educación, diseñados y ejecutados de manera aislada.

Clinton nos recordaba un principio fundamental de Wilson: las decisiones que benefician al colectivo producen mejores resultados a largo plazo. Es momento de aplicarlo para construir una sociedad más cohesionada y sostenible.

Aníbal de Castro carga con décadas de periodismo en la radio, televisión y prensa escrita. Toma una pausa en la diplomacia y vuelve a su profesión original en DL.