AM. - Ascender socialmente
Los políticos están en su derecho de ascender socialmente mediante el ejercicio de su profesión. Aspirar a ascender socialmente es legítimo, cuando implica buscar el reconocimiento y el aprecio de la sociedad por el ejercicio de su profesión. Y legítimo es, por supuesto, aspirar a mejorar la situación económica de su familia hasta unos niveles de seguridad que les permitan trazar proyectos personales de futuro. Eso lo hacen los políticos, médicos, agricultores, ingenieros y los cantantes de ópera. Eso es lo que toda sociedad debe procurar, que sus miembros accedan a niveles de vida justos mediante el trabajo dedicado y honrado. (Lo chocante sería que pretendieran descender socialmente.)
Por eso descalificar a los políticos acusándolos de pretender "ascender socialmente" es erróneo. Lo que debemos conseguir es que aspiren a lograrlo sin robarnos a los demás, sin usar perversamente el poder que les cedemos. Que no consigan su ascenso económico vaciándonos los bolsillos para su descarada compra de votos y contratos. Que asciendan socialmente sin practicar con tanta frialdad y soltura el nepotismo, el tráfico de influencias, el atropello más rampante a la ley.
Asciende socialmente el emigrante que ve cómo su trabajo permite a su hijo ser un referente de la sociedad o el campesino que con sacrificio hace a sus hijos profesionales. Que los políticos lo hagan no es reprochable.
¡Lo inadmisible es que se les permita robar si ganan las elecciones!
IAizpun@gmail.com
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