AM. - Atacando a Sarah
En el imaginario progresista más tradicional, las mujeres de derechas tienen 60 años, zapatos de monja, falta de maquillaje y son incultas y asexuadas. Si se dedican con éxito a la política, quieren ser como la Thatcher.
Por eso, el fantástico discurso de presentación de Sarah Palin dejó atónitos a los demócratas, que tardaron en recuperar el aliento y ver una salida.
"Es tonta", respiraron con alivio los asesores de Obama dos días después.
Anular a la Clinton había sido duro y caro, y que apareciera una candidata 20 años más joven, guapa y buena comunicadora era injusto. Que fuera lista iba a ser inmanejable.
Ahora el problema es que viste bien. Verla bajar de un avión marcando figura en un fabuloso traje rojo, subida a los tacos de unas espectaculares botas negras hasta la rodilla, ha sido demasiado hasta para el New York Times.
!Ah, la imagen de las políticas! A la Merkel se le acusa de ser una sosa que se viste siempre igual. A la Kirchner, de maquillarse como una cabaretera. Ahora, a la Palin, de renovar el vestuario. Y no porque ese dinero sea del contribuyente, que no es. ¿Alguien cree que el guardarropa de Obama o de McCain es barato? ¿A alguien le importa? Ahora el NY Times ha encontrado a la ganadora de un certamen de belleza que vio en los ojos de la Palin "ambición de ganar". ("¡Qué bruja!").
¿Mujer, guapa, joven, de derechas y con ambición? Imperdonable. Por fortuna "es" tonta y gasta mucho en ropa. Sólo faltaba que fuera rubia...
IAizpun@dairiolibre.com