AM. - Ateos y Creyentes

Posiblemente Dios no existe. Esta breve y perturbadora frase produjo un desconcierto de enormes repercusiones en cada ciudad en la que se desarrolló la campaña -expuesta en los autobuses urbanos-, y que terminaba: "Deja de preocuparte y disfruta la vida."  Aquí, la existencia de una asociación de ateos ha incomodado a diferentes organizaciones religiosas. (¡Como si los ateos tuvieran menos derecho a asociarse que los mocanos ausentes o las cronistas sociales!)

Ser creyente quizá facilite la vida eterna, pero desde luego no es garantía de virtudes. Los narcos más sanguinarios se encomiendan a sus santos antes de degollar a quien se les cruza, en muchos países la proliferación de iglesias va estrechamente unida a que están libres de impuestos, escándalos de pedofilia tienen sotana en Estados Unidos o Irlanda, y en nombre de valores religiosos islámicos a una mujer le pueden caer a pedradas con inquietante frecuencia. Declararse ateo tampoco garantiza que se respetarán los derechos de los demás, como dejó muy claro Josef Stalin.

Lo más chocante de esta asociación dominicana de ateos es que estudie con tanto interés la Biblia y que con algo muy parecido a los métodos proselitistas eclesiales de prédica se proponga desmontarla. Porque tan difícil como demostrar que la mujer de Lot se convirtió en estatua de sal… debe ser demostrar que eso nunca pasó.

¿No podríamos creer o no creer sin que nadie sienta que su misión en la vida es convertirnos o desconvertirnos?

IAizpun@diariolibre