AM. - Desde los taínos...

...hasta el ajusticiamiento de Trujillo. Dos libros han permitido estas navidades hacer un entretenido recorrido por la historia de los hombres que vivieron en estas tierras. "Me lo contó el Ozama", título hermoso (que además recoge el murmullo del río) con el que Bernardo Vega bautiza este volumen, patrocinado por Fundación AES. Es el propio Ozama el que habla, y comienza contando cómo taínos y españoles utilizan sus aguas y sus márgenes para ir configurando la que será capital dominicana. Mapas, grabados, ilustraciones confirman y apoyan la narración. Es la época en que Oviedo lo describe "(...) pasa el río de la Ozama, que es navegable, hondo e muy hermoso, causa de las heredades e jardines e labranzas que en sus costas hay". Luego el río cuenta su participación en guerras, comercio, mercados... como eje fundamental de la vida citadina. Como todos los grandes ríos de las grandes capitales, el Ozama fue un actor fundamental en la historia de los hombres y de la ciudad. Recuperar el Ozama, después de esta lectura, parece todavía más urgente.

Retrocedamos. Las mejores colecciones de arte taíno han sido fotografiadas magistralmente por Victor Siladi y N.Brankovic para la edición "Joyas del Arte Taíno", con textos de Manuel García Arévalo, patrocinada por VICINI. Objetos de uso cotidiano, ceremonial o doméstico se convierten con el tiempo en guardianes de la cultura y la visión del mundo y la muerte de la sociedad taína. Y hoy, ante nuestros ojos, ya son obras de arte que guardan secretos.

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