AM.-Las matemáticas del tapón
Curiosamente, el número de agentes de Amet presentes en las calles de la capital es inversamente proporcional al número de semáforos fuera de servicio. Pero para compensar, el número de semáforos que no se reparan es directamente proporcional al número de millones del contrato que se piensa conceder para arreglarlos. Eso sí; se anuncia cuando la población está a punto de un ataque de nervios y le da igual cuánto paguen y a quién. Y mejor sin concurso, para ganar tiempo. Así, el número de veces que usted se acuerda del ministro de Obras Públicas es directamente proporcional al tiempo que pierde en los tapones. (Parece complicado, pero es que las matemáticas son así de raras.)
La cuestión es que en el gobierno del progreso y los parques cibernéticos, los semáforos no funcionan. Dicho así parece un chiste, una cantaleta propia de enemigos del "e´p'alante" con serios problemas de percepción.
Pero... ¿es un problema de ineficiencia o es un problema peor? Es decir, ¿los semáforos no funcionan porque los que manejan la señalización del tránsito son unos ineptos o no funcionan porque no hay dinero para repararlos? Y si no hay dinero para reparar los semáforos ¿por qué compran bichos verdes?
La semana empezó con un gran atasco y va a terminar con los mismos tapones. (Para no agobiarse, trate de descifrar qué significa que Félix Bautista declare que la reelección sería una mancha para Leonel y llame a la radio para opinar).
IAizpun@diariolibre.com
La semana empezó con un gran atasco y va a terminar con los mismos tapones. (Para no agobiarse, trate de descifrar qué significa que Félix Bautista declare que la reelección sería una mancha para Leonel y llame a la radio para opinar).
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