A todos les queda bien la chacabana...

El día que los asistentes a estas cumbres presidenciales pidan, además del cese del embargo a Cuba, el cese de la dictadura en Cuba... la foto de familia del evento se habrá ganado la portada de los periódicos.

Mientras tanto, es una más de las cumbres sin oficio ni beneficio que mantienen la ilusión de cohesión continental, cuando todos sabemos que lo que se produce en ellas suele ser bastante inocuo y desde luego, nada vinculante. (Los acuerdos confidenciales serán más interesantes, pero son eso... confidenciales).

El jefe de una dictadura es un dictador y por lo tanto Raúl Castro no merece alfombra roja al bajarse del avión ni honores de ningún tipo, aunque en algunos ambientes esté prohibido decir esto en voz alta: es la gran estafa de un “progresismo” irresponsable y fascista. Las democracias se rebajan cuando tratan como a un igual a los déspotas. Peor aún... legitiman al dictador.

El mundo (Corea, Francia, España, Brasil, República Dominicana...) grita contra la corrupción del sistema político de partidos. Sus conexiones con las multinacionales (desde Samsung en Corea a Odebrecht en todas partes) y los privilegios que se otorgan a sí mismos los políticos a cuenta del erario (desde la botella de la esposa del candidato Fillon en Francia hasta las botellas de cualquier partido que toca poder aquí)... irrita.

El mundo es hoy un lugar cambiante y peligroso, tan inseguro (desde el terrorismo islamista hasta la pérdida de empleos por la robotización) que ver que el futuro depende de decisiones de una clase política corrupta, soberbia e impune (Venezuela, Nicaragua, Haití...) realmente asusta.

Por eso la gente sale a la calle. Aquí y en todas partes.

IAizpun@diariolibre.com