Comparaciones (a propósito de pactos)
La sabiduría popular afirma que las comparaciones son enojosas, pero que también ayudan a entender ciertos procesos y cosas que pasan y que aparentan no tener explicación.
Nos encanta hablar del milagro económico dominicano, lo cual no pasa de ser un espejismo, y nos negamos a mirar ejemplos que sí pueden arrojar luz sobre los responsables de nuestro estado de cosas, en el cual “crecemos” todos los años pero los bolsillos de la gente no lo sienten. ¿Sabían ustedes que en el año 1970, Corea del Sur tenía un producto bruto interno inferior al de la República Dominicana y que en menos de 50 años nos ha superado de tal forma que jamás podremos alcanzarla?
En Corea del Sur se tomaron las decisiones correctas: se decidió invertir, educar y no aceptar los lloros ni las trampas de “padres de familia”, ni de empresarios rentistas.
En menos de un siglo, Corea del Sur es una de las naciones desarrolladas del globo, con índices educativos que debieran darnos vergüenza y con un ingreso per cápita que solo los ricos de este país tienen.
Mientras tanto, nosotros nos pasamos la vida otorgando privilegios a políticos y empresarios, bailando en vez de trabajar, protestando por todo, convirtiendo la obediencia a la ley en un disparate, sin invertir en educación ni en electricidad y tratando de vivir “la vida loca”.
Mientras ellos invertían, nosotros gastábamos y nos corrompíamos.
El resultado no debe asombrar a nadie.
Lo malo es que seguimos sin aprender la lección.
(Publicado el 31 de octubre de 2014)
La Met Gala anuncia código de vestimenta: “Hecho a tu medida”
La posibilidad de choque (1,5%) de un asteroide en 2032 moviliza a las agencias espaciales
Trump ordena sacar a EEUU del Consejo de DDHH de la ONU y congela fondos a la UNRWA
Más de 20,000 hectáreas se han visto afectadas por los incendios en la Patagonia argentina