Enfermedades del PLD

El Partido de la Liberación Dominicana ha sido el partido más exitoso de los últimos tiempos en la política dominicana, pero ahora se están observando signos de problemas muy peligrosos para su vigencia.

Pareciera, haciendo un parangón con un nuevo rico, que el PLD tiene problemas de gordura que le han dado diabetes y otras enfermedades y que el éxito se le ha subido a la cabeza y se niega a aceptar nuevas ideas y la promoción de gente joven.

Un primer síntoma de decadencia es el inmovilismo de sus cuadros. Desde el Comité Político hasta los comités de base, todos los cargos están frisados. Hay gente que no hace nada y sin embargo presiden organismos y no dan paso a los que tienen hambre de destacarse.

Luego está la diabetes política. Al partido solo lo mueve el dinero, el “azúcar” de las nominillas y las contratas. Al pobre Bosch, los morados lo mencionan como los chinos a Mao: para reírse de él.

Una tercera enfermedad es la soberbia de saberlo todo y de englobarlo todo. Están llegando a la convicción de que nada puede existir en el país sin que ellos lo controlen ¡hasta a la oposición!

Y ni hablar de los pobres (perdón, ya no hay pobres sino “clase media”, la misma que asaltó un camión de fundas de alimentos y un cuartel de Policía por una motocicleta), de los periodistas, las ONG y todo lo que se mueve.

Finalmente, el pecado de la división que no se dará formalmente, (aunque cada parcela tenga su medio), pero sí se matarán a pellizcos hasta que alguien no aguante.

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