Escenarios

Del resultado de los comicios del próximo 15 de mayo pueden salir opciones de gobernabilidad o de ingobernabilidad.

Veámoslas por separado.

1. Opciones de gobernabilidad. Lo primero es que las elecciones sean impecables, que puedan defenderse por sí solas a pesar de los gritos de los que pierdan, y eso incluye limpieza no solo de parte de la Junta sino, y sobre todo, de los partidos.

El segundo requisito tiene que ver con el resultado. Independientemente de quién gane la presidencia, el resultado electoral tiene que ofrecer al perdedor algún trofeo. En este país, la gobernabilidad depende del control político de instituciones, en este caso, de ayuntamientos, del Congreso, etc. Eso lo entendió muy bien Balaguer cuando le dio la presidencia de los diputados al PLD. La gobernabilidad, en este caso, depende de la generosidad y del sentido político del ganador.

2. Opciones de ingobernabilidad. De nuevo, si las elecciones no salen bien, nadie podrá evitar el desorden social. De ahí el cuidado que la Junta ha tenido con gran sentido político y de la coyuntura.

En segundo lugar, si el PLD barre con todo, no importa que sea por las buenas, la oposición no tendrá “grasa” para tranquilizar a su gente. El PLD tendrá que armarse de todo el sentido político del mundo para entender que la tranquilidad del país tiene un precio. Una situación de ingobernabilidad afectaría al turismo, a la economía y a las posibilidades de ese partido de mantenerse en el poder.