Los asesinos convertidos en héroes
En verano los pueblos se llenan de fiestas patronales. Y si estamos en el norte de España, específicamente en el País Vasco o en el norte de Navarra, después de las vaquillas y antes del baile en la plaza no será raro que se celebren homenajes a etarras. Si además el asesino en cuestión ha salido de la cárcel y vuelve a su pueblo, la fiesta es mayor. El etarra es recibido con bailes, música y homenajes por una parte de los vecinos.
¿Por qué? Para empezar... porque se lo permiten. Lo toleran (e incluso aplauden) nacionalistas llamados moderados como el PNV y tibios de nueva hornada como el PSOE. Para continuar, porque hay una parte de la sociedad vasca y navarra profundamente enferma. Y porque partidos pro etarras como Bildu consiguen lo que ellos llaman “normalización democrática”; que los presos sean tratados como héroes y las víctimas despreciadas, expulsadas y hostigadas. Eso es una sociedad enferma.
El PSOE de Pedro Sánchez ha dado un paso más. Perdidas las elecciones en Navarra, se alía con los partidos minoritarios (Podemos, Geroa Bai y los pro etarras de Bildu) para llegar al gobierno de la Comunidad Foral.
Será uno de sus errores más grandes. Incapaz de mantener valores y principios si éstos le alejan del poder, Sánchez impulsa alianzas incomprensibles. De ser un partido socialista y constitucionalista a llegar al poder comprando el silencio o los votos de los independentistas. Da igual que sean de derecha o de izquierda.
Pedro Sánchez y María Chivite parecen desconocer la fábula de la rana y el escorpión. O quizá somos los demás los que no distinguimos, entre el PSOE y Bildu, quién es la rana y quién el escorpión.
Italia indaga el caso de un niño autista rechazado en más de treinta escuelas
Trump suspende una ley que prohíbe el soborno por parte de funcionarios extranjeros
Trump manda revocar órdenes de Biden sobre bombillas y electrodomésticos de bajo consumo
Investigan a médico en Alemania sospechoso de 10 muertes