Miedo a las palabras

Empiezo a pensar que la neo lengua que nos invade no es una moda de corrección ni postureo sino miedo a las palabras. A lo que encierran, a lo que comprometen.

Está claro, por ejemplo, que la exigencia de “aborto libre y gratuito” expone una realidad más dura que la de “legislar sobre la interrupción voluntaria del embarazo”. O que “cancelar a un empleado” duele más que “desvincular a un colaborador”, que es lo mismo pero sin dolor, como quien no quiere la cosa...

El uso de la palabra “reto” por “problema” no es tan inocente. Un problema exige la búsqueda adulta de su solución. El reto es más divertido y más bien opcional. Un reto es subir el pico Duarte. Un problema... ponga usted aquí cualquiera de los suyos.

La “bolsa de trabajo” de toda la vida es ahora “banco de oportunidades” porque la palabra “trabajo” no gusta. Cansa. Hasta el Ministerio de Trabajo rehuye del término; quiere ser el Ministerio de Empleo. La vida en positivo y todo más suave...

Con el excesivo uso del inglés se ha llegado a la sobreactuación. Una “incorporación” ahora es “onboarding” (como si todos fuéramos azafatas) y un inicio es el “KickOff” (que si lo lee en voz alta suena a coz).

Los políticos fueron los primeros en manipular el lenguaje para eso, para manipular. Los organismos internacionales crearon el suyo propio, lleno de clichés para decir en 15 páginas lo que cabe en 15 párrafos. La empresa se sumó: las “pérdidas” ahora se llaman “oportunidad de crecimiento” y más pérdidas, “crecimiento negativo”. Y así hasta el infinito.

Las palabras no muerden; han depurado su contenido por siglos y seguirán evolucionando. Lo de ahora es otra cosa, parece temor a aceptar lo que significan.

Nota del traductor. Cambiar el “buenos días” por “bendiciones” al entrar en una estancia no entra en ninguna de las categorías aquí esbozadas.

Inés Aizpún es una periodista dominicana y española. Ha recibido el premio Caonabo de Oro, el Premio de la Fundación Corripio de Comunicación por su trayectoria, y el premio Teobaldo de la Asociación de Periodistas de Navarra.