No hay manera de acertar

Las dos primeras “rangers” del Ejército de Estados Unidos recibirán tantas críticas de un sector como las participantes a un concurso de belleza reciben de otro.

Las mujeres deben participar en política, insisten los discursos políticamente correctos. Pero si la mujer que llega al poder es de un partido conservador, esas mismas voces la desacreditan.

La mujer debe tener su carrera profesional, no detenerse por tener familia. Pero si lo hace así, muchos la acusarán de no dedicar a sus hijos el tiempo que necesita la familia. La mujer debe dar el seno a su bebé dos años, por lo menos uno en exclusiva, dicen otros...

La cuestión es que más que nunca, la mujer es juzgada tanto por lo que hace como por lo que decide no hacer.

Criticada si trabaja, si no trabaja, si da el seno, si elige no darlo. Si se une al ejército, si se apunta a un concurso de belleza, si espera a los treinta y cinco para ser madre, si se embaraza a los 20, si defiende el aborto, si es pro vida...

¿Quién es, cómo es la mujer del siglo 21?

Creíamos que las mujeres a estas alturas, en la segunda década del siglo, tendrían más libertad para ser como quisieran.

Pero entre el avance de las religiones, el machismo trasnochado de algunas subculturas, otro feminismo mal entendido y agobiante y la crisis económica... las mujeres jóvenes no lo tienen tan fácil.

Y en eso hemos alcanzado la igualdad. Porque ellos, también ellos, viven un mundo de cambios violentos e impredecibles...

IAizpun@diariolibre.com