Paradojas
La noticia no pareció llamar la atención de nadie, no obstante la pesada carga de realidades que incluía.
El encabezado de la nota decía, “el Tribunal Superior Administrativo falló siete meses después, una medida de urgencia solicitada...”
Un tribunal importante se toma siete meses para fallar una solicitud urgente. ¿Y si no lo hubiera sido?
Utilizo este ejemplo, porque los dominicanos hemos construido de todo en el país, menos el edificio más importante: el de la institucionalidad.
Los ejemplos los podemos ver en el diario vivir con la situación de la Justicia, de los títulos de propiedad, con el irrespeto a la ley y a la autoridad, y la cantidad de abusos que se cometen diariamente contra los ciudadanos, sobre todo contra aquellos que desean cumplir con la ley.
¡Esa es la gran paradoja de la vida nacional!
Aquí se agrede graciosamente al que quiere vivir bajo las reglas, al que hace fila, al que se comporta como buen ciudadano, mientras se premia, y se admira al que roba, al violento, al machista y al estafador.
Los grandes servidores de nuestra sociedad son castigados con bajos salarios y menor reconocimiento público, mientras los grandes sueldos y canonjías van a manos de muchos con fama de inescrupulosos.
La sociedad dominicana no podrá avanzar, mientras no premie al ciudadano y servidor ejemplar y castigue al ladrón de fondos públicos. Mientras la Ley y la justicia no gobiernen el país, nos seguirán faltando lágrimas.
atejada@diariolibre.com