Un 0.0 que hasta suena bien...

El crecimiento 0.0 que augura el Banco Mundial para República Dominicana en 2020 suena casi bien, teniendo en cuenta la recesión que anuncia para el resto del continente y los vaticinios casi catastróficos que se escuchan por Europa. Para 2021 se atreve con un 2.5 y para 2022 avanza un crecimiento de 4.0.

Pero... ¿cómo hacemos para quedarnos en 0? Con el turismo detenido y la mayoría de los sectores de servicios cerrados es casi imposible no pensar en negativo.

Ya se siente en la calle más movimiento, fruto más de la urgencia de buscar ingresos que de desobediencia intencionada al “quédate en casa”. Las medidas asistencialistas no cubren las necesidades de quienes las reciben y tampoco llegan a todos los que las necesitan. El desempleo quita el sueño a los “suspendidos”. Los reajustes que se presienten, desvelan. Se deshacen planes no solo de vacaciones o de ocio. También de estudios y de nuevos proyectos de negocio.

¿Cuándo podrán retomarse las construcciones? Ese sector es el otro gran motor de la economía por todo lo que arrastra. ¿Hasta dónde trepará el dólar? ¿Cuándo empezarán a flaquear las remesas si los países emisores por excelencia, Estados Unidos y España, están atravesando momentos dificilísimos? El 0.0 del Banco Mundial no suena tan mal pero... parece improbable.

En medio, unas elecciones aplazadas al 5 de julio, 17 días más de estado de emergencia y la amenaza del coronavirus rondando la salud de todos.

El “quédate en casa” no es para todo el mundo. Es casi un privilegio estar en casa y llamar a un delivery... Y que nos quedemos en 0.0 sería un éxito.

Inés Aizpún es una periodista dominicana y española. Ha recibido el premio Caonabo de Oro, el Premio de la Fundación Corripio de Comunicación por su trayectoria, y el premio Teobaldo de la Asociación de Periodistas de Navarra.