Vuelven las elecciones
Con los principales candidatos a la presidencia de la República lanzados a la calle en busca de obtener votos gracias a la filantropía, la política comienza a ocupar el lugar que le había robado el COVID-19.
La Junta Central Electoral se afana por montar unas elecciones creíbles, mientras le meten presión por todos lados. Hace unos meses pensábamos que era una tarea ímproba la posibilidad de realizar cuatro elecciones en menos de un año (unas primarias, elecciones municipales y elecciones presidenciales y legislativas con posible segunda vuelta), y estaremos terminando por hacer cinco si se da el balotaje en las presidenciales.
Es evidente que el principal empeño del candidato del Partido Revolucionario Moderno es tratar de ganar en primera vuelta. Para eso cuenta con su activismo y su adecuada respuesta a la ofensiva del Gobierno, pero también con la natural polarización de las elecciones presidenciales. Luis Abinader hará lo posible para que las elecciones se polaricen entre él y Gonzalo Castillo, aunque otro escenario no le resultaría complicado.
Gonzalo Castillo sin dudas ha hecho avances pero no tantos en relación con lo invertido. Sin embargo ya es una fuerza a tomar en cuenta y debe estar apostando a una segunda vuelta en la cual el peso del “perder el poder” de los peledeístas “tapados”, le ofrezca la oportunidad de ganar los comicios.
Leonel Fernández, de su parte, está en magnífica posición para negociar con cualquiera y, en caso de segunda vuelta, tendría la ficha del tranque a menos que quien quede primero logre una ventaja muy amplia.
Este juego está a punto de comenzar...