Andanzas de Petán, exportador de frutas

Hermano del gobernante, Petán Trujillo era un buen conocedor del espectáculo. Así lo demuestra la aparatosa trifulca en el estadio de béisbol donde se enfrentaban Licey y Escogido

Petan Trujillo y Sara Montesfinal. (Fuente externa)

Muchos dominicanos de cierta edad recuerdan el llamado Foro Público. Este documento se publicaba en el periódico El Caribe en los años 50. Hay toda una profusa rama de la trujillología practicada por numerosos investigadores dominicanos. De modo no sarcástico ni pantagruélico, y recordando las viejas fiestas de salón, alguno dirá que durante la Era del Jefe hubo mucho baile.

Con la memoria de un Funes isleño, el interlocutor dirá que participó en fiestas a las que muchos no asistimos por no tener la edad —o por no haber nacido—. Para hacer un inventario epocal es bueno indicar que, en Estados Unidos, por esas mismas fechas, sonaban Ella Fitzgerald (The Queen of Jazz), Bing Crosby, Elvis Presley, Cliff Richard, Chuck Berry, Roy Orbison, Little Richard, Buddy Holly, Fats Domino y Frank Sinatra, para solo citar algunos. En español, en el mercado latino, tuvimos a Pedro Infante, José Alfredo Jiménez, Beny Moré, Lola Beltrán, Javier Solís, Miguel Aceves Mejía y Gloria Lasso, para solo citar otros. En los años sesenta reinaron The Beatles, The Rolling Stones, Bob Dylan, Jimi Hendrix, Aretha Franklin, The Beach Boys y Marvin Gaye, entre otros.

Podemos recuperar aquella ocasión en la que el hermano de Trujillo, José Arismendy Trujillo, alias Petán, golpeó en la cara a un jugador refuerzo del Escogido (André Rodgers) durante un partido de la Serie Final de la pelota criolla. Sin dejar de provocar asombro y con cierto estilo dramático, algunos comentaristas narran que Petán bajó al terreno del estadio, luego de que las bancas se vaciaron, y allí hizo uso de su derecha o de su punch. Como otros, este suceso disgustó al Jefe Trujillo, quien lo condujo a un foro, acusándolo de desorden público. Era 1959, apenas unos pocos años antes del ajusticiamiento del Jefe.

Por documentos ya publicados, antes del evento narrado, sabemos que Petán envió un correo a la embajada norteamericana de la época. Más que otra cosa, el hermano del gobernante intentaba ser beneficiado por Estados Unidos con unos neumáticos para sus camiones. Con un estilo sobrio y arriesgándose a una negativa, en un documento del 6 de diciembre de 1944, Petán le escribe al embajador Ellis O. Briggs. Decía que había recibido el derecho de importación de 85 gomas, “que fueron totalmente recibidas”. La National Motors había sido cancelada por Ford Motors Company como su agente en la República. Petán quería que la embajada lo incluyera como importador regular de gomas, alegando su condición de exportador de frutas a los Estados Unidos, lo que fue respondido por Maurice J. Broderick, ayudante del agregado de asuntos económicos. Decía Petan que se trataba de su negocio de guineos desde los campos de Sánchez, Puerto Plata y Barahona, hacia sus respectivos puertos, y de ahí hacia el Puerto de Miami. Aclaraba Petán en su carta que de seguro estaba en los archivos de la embajada como importador de aquellas gomas, basado “en mi condición de viejo exportador de Frutos hacia los E.U de América, y como dueño de una numerosa flotilla de camiones”. Aún así, Arismendy Trujillo le escribió al mismo presidente de Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, con el anexo de la carta al embajador O. Briggs.

Hace años contaba Ramón A. Font Bernard que Petán, llegado el momento en que los Trujillo tenían que salir del país, amenazó a Balaguer con una metralleta en ristre, algo que también cuenta Víctor Gómez Bergés en su importante libro Balaguer y yo. Es bueno saber cómo se comportaba Petán ante la maquinaria chismográfica. Se movía en ella como pez en el agua. Él sabía mucho de espectáculo: fue dueño en Bonao de La Voz del Yuna, que luego, al trasladarse a la capital, se convirtió en La Voz Dominicana en 1950.

Como se ha dicho antes, Trujillo quería que el país, junto con Cuba y México, se convirtiera en uno de los países latinoamericanos con planta de televisión, inaugurada finalmente el 1 de agosto de 1952. En la década de los sesenta pasó a llamarse RTVD, Radio Televisión Dominicana.

Para aterrizar en lo actual, hoy tenemos a Donald Trump con una red social: le gusta publicar y algunos sostienen que éste gobierna a través de sus posts. Trump no tenía un hermano como Petán, aunque sí ha dicho que su hermano bebía mucho y era un tipo “best looking guy”, que, con todo, cayó en la bebida.

Visto muchas décadas después, puede decirse que el Foro Público era un terreno codiciado: no era una apuesta a la vida, sino al chisme más descarnado (¿pero cómo separarlos?). En los libros que se tienen sobre este espacio pueden rastrearse datos sobre el entorno social de una Era intensa, narrada por historiadores y novelada por escritores notables, como Mario Vargas Llosa.

En cuanto a la faena de los escándalos de la Era, lo que hoy vemos en las redes sociales ya se veía en el Foro. Sin embargo, el autobombo y la gula no estaban tan presentes. Trujillo era el rey de una sociedad a la expectativa, y lo que hizo Petán, bueno o malo, está registrado en ciertos documentos. La época en que el Estado se administraba como empresa familiar terminó, y con ella una forma brutal de confundir poder, espectáculo y propiedad. Y esto nos lo han mostrado un número importante de libros.

Buen fin de semana, queridos lectores.

El autor es mercadólogo, escritor y melómano nacido en 1974.