Lactancia y desarrollo

La lactancia reduce gastos en salud pública y promueve la salud psico-social y la capacidad cognitiva del capital humano

República Dominicana presenta una de las tasas de lactancia materna más bajas de la región. (Shutterstock)

Según investigaciones de UNICEF, el porcentaje de niños dominicanos que lactan hasta los seis meses de edad alcanza solo el 19.2 % de los menores. Esto contrasta con un promedio de 43 % para la región latinoamericana según la Organización Panamericana de la Salud (OPS). 

Entre los beneficios de la lactancia materna prolongada, la OPS destaca que “reduce el riesgo de sobrepeso en un 13 % y el riesgo de diabetes en 35 %”, las caries, la otitis, el asma, las leucemias y las muertes súbitas. En la madre, reduce el riesgo de cáncer, presión alta y diabetes.

La provisión de proteínas digestivas, minerales, vitaminas, hormonas y anticuerpos de la madre al niño reduce la propensidad a las enfermedades, particularmente problemas gástricos. Este traspaso de la capacidad inmunitaria materna al hijo puede servirle durante el resto de su vida. 

Los costos de la lactancia subóptima -solo la mitad de los niños a nivel mundial lactan durante los seis meses recomendados - se estiman en unos US$300,000 millones anualmente para Estados Unidos y en otros tantos para el resto del mundo. La mayor parte de estos costos se refieren a pérdidas cognitivas

Múltiples estudios han encontrado efectos positivos de la lactancia sobre mejoras en la capacidad de aprendizaje en la primera infancia, particularmente en matemáticas, sumado a una mejor auto-regulación emocional o madurez. El estudio Raine encontró que estos beneficios se extienden hasta la primaria, con mayor impacto sobre los varones; otros encuentran efectos hasta el grado universitario. Dado que las madres con grado universitario son más propensas a lactar, esto resulta en mayor transmisión intergeneracional de capital humano

El contacto con el niño durante la lactancia promueve beneficios emocionales, tanto para la madre como para el bebé. La lactancia reduce la transmisión intergeneracional de traumas al niño, es decir, rompe cadenas de violencia, reduce los riesgos de maltrato materno, e incluso atenúa los efectos de traumas severos más adelante en la vida. 

En una muestra de 7,000 madres, en aquellas que habían sufrido agresiones sexuales la lactancia resultaba en niveles de irritabilidad y enojo similares a aquellas sin traumas. Sin lactancia, la irritabilidad del grupo traumado aumentaba 12 %. Así, para madres que no lactaban el riesgo de maltrato aumentaba 3.8 veces y el riesgo de abusos físicos aumentaba 2.6 veces.

Esto así, la lactancia representa una precondición importante para el desarrollo económico

¿Por qué la tasa de lactancia en RD es la mitad de la región? 

En Ecuador, donde uno de cada cinco niños presenta malnutrición, la tasa de lactancia es 53 %, llegando al 75 % entre las poblaciones indígenas donde sirve como garantía nutricional ante los retos de la pobreza. 

Por los datos presentados se puede inferir un patrón de ‘U’ invertida: la lactancia es mayor a niveles rurales y de bajos ingresos como recurso alimenticio y, al otro extremo, entre poblaciones urbanas con altos grados académicos. Ambos grupos de mujeres tienen más posibilidad de disponer del tiempo, factor clave en la atención a un niño, que el grupo urbano de ingresos medios que aglomera a la mayoría dominicana. Afortunadamente, programas como el ‘Cuidado Canguro’ de la fundación DOFMI promoviendo el arrullo y la lactancia en niños prematuros, protocolo resolutado en 2020, han ayudado a reducir la mortalidad infantil. 

A pesar de que es tan antigua como la especie humana, la lactancia materna debe convertirse en lactancia moderna. El desarrollo económico no solo se mide por el crecimiento del crédito, el PIB y exportaciones, también es la creación de un capital humano cuyo potencial físico como emocional se maximiza. Esto comenzaría con el aprovechamiento de la lecha materna, un ‘bien renovable de bajo costo’, como una política de salud pública preventiva y de desarrollo económico con significancia y calidad humana. 

Economista Senior de Intelligent Economics Dominicana y Consultores Actuariales SRL.