Polymarket
Las predicciones sobre precios exorbitantes del petróleo aún no se han cumplido por el aumento de ofertas alternativas. Cualquier solución a Ormuz tendería a reducir el precio
Las tensiones en el Medio Oriente han recrudecido y con ello el precio del petróleo ha remontado, cotizándose a USD 90.6/barril ayer. Sin embargo, a seis meses cumplidos del inicio de esta contienda aún esperan por tener razón quienes pronosticaron que el petróleo podía alcanzar niveles de entre USD 150-USD 200/barril. Esto se debió al pesimismo, sesgo político y a un error de análisis que no incorporaba factores dinámicos.
Como he señalado meses atrás, la economía es fluída. Ante obstáculos, los mercados recurren a soluciones alternativas, moderando las subidas de precio provocadas por el pánico. Efectivamente, así ocurrió con la construcción de ductos terrestres en Arabia Saudita y el mismo Irán, más la renovada producción y exportación de pozos estadounidenses, brasileños, guyanos y rusos.
¿Qué realmente ha acontecido durante este conflicto? La cotización del WTI pasó de USD 68/barril en febrero a superar los USD100/barril durante 24 días entre marzo y mayo, recayendo a su nivel previo gracias a varios ceses al fuego efímeros. Renovadas hostilidades han hecho repuntar el precio, pero, hasta ahora, suelen desinflarse poco después.
Un episodio similar sucedió con la invasión iraquí a Kuwait en 1990. El petróleo duplicó su precio, pero a seis meses había retornado a su punto de partida (finalizada la guerra). A saber, el máximo histórico, USD 147/barril (un valor nominal cuyo equivalente, sumando inflación, sería USD 227/barril) fue en 2008, por la demanda aumentada de China e India y caídas en la producción por el huracán Katrina y recortes de la OPEP.
Con la guerra de Ucrania en 2022 el precio del WTI inició a USD 90/bbl. En comparación, el petróleo registró el triple días de cotizaciones sobre USD100/bbl durante el primer semestre del conflicto. La guerra continúa, pero el petróleo cayó a USD58/bbl para diciembre 2025, preocupado por un exceso de oferta.
En 2022 el indicador IMAE a julio mostraba un crecimiento del 7.0 %, la inflación era de 9.43 % con una reevaluación del 4 %, la subida del petróleo no frenó el crecimiento dominicano. Para julio 2026, el indicador IMAE va por 4.5 %, la inflación es menor, 5.4 %, y el peso presenta una reevaluación mayor, 7.1 %. Sin embargo, los subsidios a los hidrocarburos han representado una carga fiscal adicional de RD$36,000 millones en 2022 y RD$27,000 millones a agosto 2026.
La pregunta clave es ¿cómo cotizará a futuro?
En coherencia con los patrones descritos arriba, los contratos actuales a futuro de WTI caen de USD 90.49/bbl para octubre hasta USD 78.25/bbl para marzo 2027. Para entenderlo solo ver que la Energy Information Administration ha mantenido sus pronósticos: WTI a USD87/barril para 2026 con una reducción a USD 69/ barril para 2027 basado en un aumento esperado del consumo mundial de solo 2.2 % frente a un 8.8 % en la producción.
Otra herramienta reveladora de precios es Polymarket, una plataforma digital para apuestas sobre temas internacionales. Funge como una encuesta, pero ‘arriesgando el bolsillo’. Para septiembre, el 87 % apuesta que el WTI superará los USD 90/bbl, pero solo 12 % apuesta que el WTI alcanzará un máximo histórico para fin de año a pesar de que 89 % no cree volverá a la normalidad el estrecho de Ormuz.
A veces, los mercados se equivocan. De hecho, su volatilidad se debe a que están en constante corrección ante nuevas informaciones. Pero, generalmente, el dinero se equivoca menos que nadie.
Luce que, aún continúe el conflicto por Ormuz, los precios del petróleo se moderarían, y bajo cualquier escenario de desenlace, caería aún más el precio del WTI por la renovada oferta iraní y de sus vecinos. Esto favorecería al presupuesto de 2027. A tomar en cuenta para la programación de compras.