¿Cuá es el afán?

Tómese el caso de la UASD, una comunidad de profesores y empleados de unas 20,000 personas, que son muchas, si se mira la matrícula universitaria.

Se supone que esos profesores y empleados tienen suficiente madurez para cuidar su salud de la manera que mejor les conviene. No se entiende que se les quiera mantener afiliados a una organización económica inviable, como es una ARS especial, cuando existe una ARS estatal, el Senasa, (y los empleados de la UASD son empleados de un ente público) y varias privadas.

No se explica cómo una institución como la UASD, que no puede con sus propios problemas, tenga que asumir un asunto de carácter privado como es la salud individual, de personas que, además, aportan su dinero con ese fin.

¿Cual es el afán de tratar a profesores y empleados como borregos?