De buena tinta - El Gobierno confunde cacareando
El Gobierno cacarea sus promesas, pero hay también realidades que mostrar
La reacción es a veces más convincente que la acción. Este gobierno supera a la gallina en eso de cacarear los huevos, pues el ave no da voces a menos que deposite el producto en el nido, contrario a lo que sucede con algunos departamentos oficiales que se quedan en el anuncio.
Incluso se acusa a esta administración de gastar excesivamente en publicidad, que es otra de las falsedades que se vende como verdades, puesto que si es cierto que es mucha la servida, hay que convenir que es poca la pagada.
Entre los programas más promovidos están las boticas populares, en cuyo spot una señora cuenta maravillas de los medicamentos que allí se expenden, por la calidad y los precios. Como es propaganda, puede pensarse que exagera.
La confirmación, sin embargo, no llega vía la población beneficiaria de esas ventas, sino de parte de los farmacéuticos que andan con el grito en los cielos demandando del Gobierno la eliminación de ese servicio, pues aparentemente los está llevando a la quiebra.
La afección es tan real y contundente que están dispuestos a emplear el personal que pueda quedar ocioso por el cierre de esos establecimientos. Tanta generosidad confunde, pero a cualquiera que le pisen un callo hace lo que sea con el fin de liberar el pie. ¿Dejarán ese reclamo en el aire?
La confirmación, sin embargo, no llega vía la población beneficiaria de esas ventas, sino de parte de los farmacéuticos que andan con el grito en los cielos demandando del Gobierno la eliminación de ese servicio, pues aparentemente los está llevando a la quiebra.
La afección es tan real y contundente que están dispuestos a emplear el personal que pueda quedar ocioso por el cierre de esos establecimientos. Tanta generosidad confunde, pero a cualquiera que le pisen un callo hace lo que sea con el fin de liberar el pie. ¿Dejarán ese reclamo en el aire?
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