De buena tinta - Haciendo cerebro con Tonti
Desde que Tonti Rutinel habló de dejar la senaduría, hubo gente que comenzó a hacer cerebro
Tonti Rutinel, en una de sus frecuentes rabietas, amenazó con renunciar al PRD y a su curul en el Senado. Que dejara al partido no preocupó a nadie, pues un perredeísta más o un perredeísta menos no hacen diferencia, pero sí interesó lo de la senaduría.
Hubo gente que por lo menos hizo cerebro con la posibilidad de sustituirlo, y hay quienes llegaron a más, y empezaron a hacer contactos y hasta amarres con figuras importantes del PRD, a fin de que se les auxiliara si se presentaba la oportunidad.
Se sabe de uno que aspiró a esa posición en la anterior convención interna y fue vencido por el propio Rutinel, quien entonces estaba en buenas con el PPH y logró su respaldo. Pero también de un ex dirigente de izquierda, convertido al PRD, que es muy activo en uno de los municipios de la provincia Santo Domingo.
Lo interesante del caso no fue la aspiración en sí, sino la pretensión de obtener las dos exoneraciones que van con el cargo. Incluso se hacían interpretaciones audaces, como esa de que no importaba que Rutinel ya las hubiera cobrado, porque como se trataba de un nuevo senador, debía tener el mismo beneficio.
Al final lo de Rutinel fue un aguaje, y los potenciales sustitutos se quedaron con el cerebro hecho.
Lo interesante del caso no fue la aspiración en sí, sino la pretensión de obtener las dos exoneraciones que van con el cargo. Incluso se hacían interpretaciones audaces, como esa de que no importaba que Rutinel ya las hubiera cobrado, porque como se trataba de un nuevo senador, debía tener el mismo beneficio.
Al final lo de Rutinel fue un aguaje, y los potenciales sustitutos se quedaron con el cerebro hecho.
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