De buena tinta - La Ley de Herodes en la reforma

El Gobierno presiona y amenaza con el armagedón si no le aprueban la reforma fiscal como la envió

Ley de Herodes es una sátira que narra incidencias de la política cuando el PRI era dueño absoluto de México. El título viene de la expresión usada por un jefe con un subordinado: "Es la Ley de Herodes, o te la chingas, o te jodes", que fue una forma de plantearle que no tenía escapatoria.

El Gobierno, por lo visto, quiere aplicar la Ley de Herodes con respecto a la Reforma: si no aprueban las nuevas cargas y las recaudaciones de la administración se caen, esas reducciones serán compartidas por todas las dependencias, incluyendo, claro está, el Congreso Nacional.

Es lo más parecido a un chantaje, y una demostración, por demás, de que las autoridades se dan cuenta de que no tienen muchos elementos a su favor, y que la mejor de sus armas no es la persuasión, sino la presión. Es como decir: o te tomas el aceite de ricino, o tus padecimientos serán mayores.

En la cinta mexicana las cosas resultan de lo mejor para Juan Vargas, el protagonista, que impone su legislación hasta el límite de la supervivencia. ¿Ocurrirá lo mismo con las cámaras, sabiendo que serán afectadas no sólo ellas, sino también los ayuntamientos, en manos de la Oposición? Cuando la amenaza es al bolsillo, cualquiera lo piensa.