De buena tinta - Las trampas iniciaron temprano

Los cambios de domicilio son un intento de fraude

Si los políticos dominicanos usaran sus habilidades en beneficio de sus comunidades y no de sus causas particulares, otro gallo cantaría, diferente buey araría y distinta estrella brillaría.

La Junta acaba de descubrir una modalidad nueva e interesante de agenciarse votos: cambiar potenciales votantes de jurisdicción. Es una especie de compra de votos, pero sin los votos.

O fuera del tiempo de elecciones, como anticipo. Los técnicos en informática dieron un corte rutinario de los cambios de dirección y detectaron que en un día y en horas seguidas se producían unas mudanzas que no respondían a la lógica.

Por ejemplo, treinta y cinco de un solo golpe y de los mismos lugares. El gracioso de siempre no se aguantó y reaccionó con un "ese fue un viaje de guagua", sacando la conclusión de que esa gente andaba en un solo vehículo.

O la "hazaña" era dirigida por un único patrocinador. Ahora irán los inspectores a comprobar in situ la irregularidad, pero sabiendo que son infinitas las formas de burlar la voluntad popular y hacerse con las posiciones. Por mucho que haya sido el avance, todavía papeleta le gana a menudo.