De buena tinta - Los reformistas se tiran con todo

Hasta pasquines cibernéticos se tiraron

La lucha por el control del Partido Reformista fue llevada en la ocasión a extremos descarnados, y el uso de la tecnología y de la informática llegó a la desconsideración.

Hubo una de las partes que se constituyó en periódico digital, de tan abundante que era el material que enviaba durante el día y la noche a los medios y a particulares interesados.

Esos reportes se identificaban con una oficina política, de manera que era la lógica y natural promoción de un candidato.

No puede decirse lo mismo de otro material que circuló, también de forma profusa, y que era libeloso, por no decir perverso.

La intención del ocultamiento era clara, como si entre bomberos pudiera pisarse la manguera. Quería difamarse y no pagar las consecuencias.

Sin embargo, no siempre los torcidos se salen con las suyas. La tecnología está a disposición de todos: sirve a los malos, pero también a los buenos.

Cuando se quiso descalificar a personal de la Junta, por supuestas vinculaciones con una de las facciones reformistas, se hizo una investigación y se confirmó que precedía de quien se sospechaba.