De buena tinta - Nos vemos en la próxima cita...

Leonel dejó la pista caliente para la próxima...

El Presidente demostró en el acto del pasado domingo que es un verdadero zaramagullón, que es una comparación difícil de entender en la ciudad, pero no en el campo.

Afirmar que es un ave acuática no lo dice todo, que nada y vuela, pues lo importante es que sabe sumergirse a tiempo y sacar la cabeza cuando menos se lo espera.

Habló mucho, más que suficiente, y sin embargo, ese don de lengua confundió a todos: en las calles se sigue discutiendo si va o no va.

En las gradas entendieron que no, pero en los bleachers dijeron que sí.

La verdad es que el coco tiene agua y por algún lado tiene que haberle entrado. El discurso pudo haber sido equívoco, pero no el acto.

Nada más había que escuchar el testimonio de los firmantes para conocer la naturaleza y el alcance de la convocatoria, pues todos coincidían en una tonadilla al estilo de Isabel Pantoja: "... se me enamora el alma, se me enamora..."

¿Qué hacer, pues? Esperar el próximo capítulo, que de seguro será por el mismo canal y a la misma hora. No hay que olvidar que hay citas aprobadas. La del 10 de abril y la del 26 de junio.