Derecho entre basura dormida
Basura y abandono marcan el paisaje de ciencias jurídicas en la UASD
Hay lugares donde el deterioro ya no sorprende, apenas se acomoda. La Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la UASD parece haber alcanzado ese punto incómodo donde la basura deja de verse como un problema y comienza a funcionar como parte del paisaje institucional.
Un lector de Diario Libre que acudió el pasado sábado a una conferencia salió más impresionado por el estado del entorno que por las ponencias. Lo contó alterado, casi incrédulo, después de caminar entre botellas plásticas, platos desechables, hojas secas acumuladas y rincones que parecen abandonados desde hace meses.
En el recorrido, además, varios perros dormían con absoluta tranquilidad en las áreas comunes, como si también hubieran asumido que allí nadie molesta ni se incomoda por apropiarse del espacio académico.
La escena tiene algo de cruel ironía. En la facultad donde se forman abogados, jueces y especialistas en normas, el orden parece haber solicitado un recurso de amparo que nadie conoció. Los espacios descuidados y la suciedad dispersa construyen una especie de jurisprudencia del abandono que contradice cualquier discurso sobre institucionalidad.
La UASD carga demasiados años conviviendo con problemas presupuestarios, desgaste físico y promesas de remozamiento que aparecen con entusiasmo ceremonial y desaparecen con velocidad administrativa.